lunes, 18 de julio de 2016

Preocupados por los resultados electorales

Es comprensible. Cuando los resultados son inciertos y los efectos que podría tener cada una de las opciones son desconocidos ya que faltan datos y sobran mentiras y manipulaciones, lo lógico es que los ciudadanos se muestren preocupados por tales resultados.
Pero conviene distinguir entre los que se muestran (falsamente) preocupados porque tienen el objetivo de preocupar al ciudadano y los que se muestran preocupados porque se la ven venir. Y, claro, están los no-preocupados porque conocen de qué va el asunto, están en el secreto o han sido convenientemente engañados como para ver las cosas con otros ojos. Que una parte del juego político consiste, en esta política post-verdad, en amedrentar al ciudadano para que vote lo menos racionalmente posible, parece observable.
Por eso me extrañan estos resultados de encuestas estadounidenses que me cuesta interpretar. Son de Gallup y lo que se pregunta es si el encuestado está asustado (afraid) por los posibles resultados de sus elecciones. Un 51 por ciento de los adultos que responden lo hacen en el sentido de dar una respuesta afirmativa: la mitad más uno (como si se tratase de un referéndum Brexit) está asustada. Hasta ahí, ningún problema. Tampoco al saber que las respuestas en este mismo sentido llegan al 64 por ciento si los que responden son negros. No está la cosa para muchas alegrías aunque Obama diga que el país no está tan dividido como dicen. De todos modos, lo que no entiendo es cómo los hispanos solo dan un 38 por ciento de respuestas en el sentido de estar asustados por lo que se les viene encima. ¿Y si gana Trump? Yo estaría preocupado, aunque no sé si soy hispano o blanco (no sabía qué responder cuando, en una visita a USA, me tocó rellenar el formulario del censo nacional. Confieso que puse "negro").
Para mayor sorpresa, otra encuesta de Gallup muestra que los blancos están menos satisfechos (un 28 por ciento) con el modo con que van las cosas. Los hispanos y los negros casi empatan: la mitad de cada grupo se declara satisfecho. Política y vida cotidiana, ¿por cauces muy distintos y distantes? Es posible.
En las Españas, caso de haber unas nuevas elecciones en noviembre, lo que detecto es aburrimiento y una cierta agresividad hacia estos "negociadores". Mal presagio.
(Añadido el 21: En este contexto estadounidense, aconsejo dar un vistazo a este trabajo de Petras y Eastman-Abaya sobre el papel de las drogas y esa especie de "guerra del opio" a la americana que parece subyacer a muchos fenómenos estadounidenses contemporáneos. Por ejemplo, es curiosa la diferencia de acceso a opiáceos y similares entre las clases bajas blancas -con algo de acceso al sistema sanitario- y los negros e hispanos -sin cobertura sanitaria-. Da que pensar)

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