viernes, 8 de julio de 2016

Beneficio. no libre comercio

Se repite hasta la saciedad, pero no parece que nos lo acabemos creyendo. Si el motor, en última instancia, del sistema en que vivimos por lo menos los últimos 500 años es el del beneficio, el beneficio incesante y sin límites, ese tendría que ser el criterio con el que observamos determinados comportamientos que vienen disfrazados de otras cosas.
Es el caso del TTP y que podría extenderse al TTIP, tan complejo como el anterior de forma que no tiene sentido que conozcamos los detalles sobre los que los expertos, responsables ante Dios y ante la Historia, comercian, negocian y discuten. Ya lo conoceremos cuando esté cerrado, atado y bien atado. ¿Hay críticas? Pues ladran, luego cabalgamos. Eso sí: por seguir con citas franquistas, los pueblos que ignoran su historia están obligados a repetirla 
Ya sé que esta última no es de Franco, pero el régimen se la apropió y yo me la reapropio para recordar la historia de tantos tratados comerciales fautores del libre comercio y con reconocidos efectos contra los vulnerables, ya que no se trataba de la vida de estos sino, como digo, de la acumulación de beneficios. Muy evidente debía de ser la cosa cuando hasta el Informe sobre el Desarrollo Mundial del PNUD advirtió con tiempo de cuáles serían los efectos del NAFTA sobre los mexicanos vulnerables.
Que nos sea leve con el TTIP.

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