lunes, 30 de mayo de 2016

Técnicas para evitar la realidad

Se enumeran diez maneras de arrimar el ascua a la propia sardina, sobre todo cuando se hace a través del etiquetado del que tiene una sardina diferente. Traduzco: 
1. es obvio que nadie es perfectamente neutral en temas políticos y que hay tomas de posición previas a los análisis supuestamente concretos de situaciones supuestamente concretas;
2. en esa no-neutralidad es frecuente encontrar a quienes defienden, con mayor o menor ahínco, posiciones contrarias;
3. esa posible disonancia entre lo que dice un no-neutral (uno mismo que, por definición, tiene razón) y un no-neutral contrario es evitar sistemáticamente a estos últimos y rodearse de quienes practican una no-neutralidad en la misma dirección que la propia (por ejemplo, leyendo solo los periódicos no-neutrales que encajan con la propia no-neutralidad -recuérdese que no hay periódicos neutrales-);
4. lo que describe el artículo que cito es otro camino para resolver el choque entre una no-neutralidad y otra y es la de "demonizar" al contrario.
Como lo hacemos todos, no vendrá mal pensar hasta qué punto el artículo podría ser objeto de un análisis como el que sugiera hacer a los otros no-neutrales, es decir, a los contrarios. Así que
5. "demonizando" a los contrarios se convierte en una técnica de confirmarse en la propia fe, a saber, la que demoniza a los demonizadores. 
6. No se olvide la posibilidad de que los "demonizadores" tengan razón y estén en lo cierto.
Lo siento, ya sé que la vida es complicada. Mejor nos dedicaremos a leer los tuits de "nuestros amados líderes" y a insultar con otro tuit a los contrarios. 

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