viernes, 27 de mayo de 2016

Irak: y mataron por eso

Las declaraciones de Tony Blair de hace unos días producen una mezcla de asombro y de indignación. Extraña línea de defensa ante los anuncios de Corbyn y la publicación del informe Chilcot el 6 de julio. El resumen es que ahora tiene una mejor comprensión del Medio Oriente que la que tenía cuando formó parte del "cuarteto de las Azores" (ya sabe, con Bush II, Aznar I y Barroso). Nada nuevo. También Aznar había dicho algo sobre lo que sabía entonces, por ejemplo sobre las inexistentes armas de destrucción masiva que afirmó solemnemente en televisión que sí existían y que después ha reconocido que no lo sabía. Excusas de mal pagador.
Pero no para los que han muerto por decisiones cuyo fundamento real desconocemos aunque sepamos que lo que se presentó como cierto era falso, todo ello con suficientes dosis de ignorancia del asunto como para que aquello, que cambió el mundo, tenga justificación oficial creíble.
Pasarán a la historia como arriesgados ignorantes que pudieron cometer un crimen. Los muertos, incluido el ingenuo Sadam Husein que se creyó lo que le decía una embajadora estadounidense, los muertos, digo, no pasarán a la historia. Se quedarán en el dolor de viudos, viudas, huérfanos y amigos que los perdieron por culpa de estos egregios ignorantes. Lo de ignorante lo dicen ellos. Mi temor reverencial me impide afirmarlo.
Me encanta Inglaterra. En las Españas, el asunto se reduce a un tonto espectáculo entre Rajoy (presidente en funciones) y Aznar (ex-presidente que tiene que recortar la Fundación que preside y desde la que pontifica) sobre quién recortó más y mejor durante sus respectivos mandatos. Bonito tema. Nada nuevo y siempre entretenido.
Sobre Irak: ¿qué hacía un país como este último en un sitio como aquel?

No hay comentarios:

Publicar un comentario