lunes, 2 de mayo de 2016

Empresas con pies de barro

Un par de organizaciones españolas dedicadas a la lucha contra la corrupción han resultado ser particularmente delictivas: amenazaban a grandes empresas con denunciarlas y valoraban su propio silencio en pingües cantidades. No solo amanazaron a empresas sino también a la defensa de la hermana del rey, ahora en el banquillo. Pedían, parece, tres millones de euros o se constituirían en acusación particular de la dicha noble. En este caso, no se aceptó el chantaje y por eso la infanta se sienta en el banquillo estos días en Mallorca. 
Pero de la veintena de grandes empresas chantajeadas, algunas aceptaron y otras no. Si aceptaban, no había acusación ni noticia comprometedora. Si no aceptaban... bueno, en algunos casos es porque no tenían nada que temer. En otros, parece que siguieron los mismos pasos que la joven Borbón, señora de Urdangarín, ex-duquesa de Palma.
Solo un comentario: muy mal deben de estar las grandes empresas de cara a la legalidad vigente cuando es posible chantajearlas de esa manera. Por lo visto, más de una tiene algún cadáver en el armario y prefiere pagar y comprar así el silencio. No son únicas (nótese, de paso, que en este reportaje ecuatoriano aparece citada, marginalmente, una empresa dizque española).
El negocio de la lucha contra la corrupción es claro. Hay negocio.
Pero hay más: el ex-presidente catalán acusado, él y su familia, de comportamientos poco edificantes en el campo económico, no se privaba de patrocinar una fundación en defensa de la ética.
Cuidado, pues, con los que luchan contra la corrupción en plena epidemia de corruptelas. Sin ir más lejos, yo he publicado dos libritos sobre el tema, aunque me limité al diagnóstico.

1 comentario:

  1. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), se van 47.500 millones de euros/año (2015) en sobrcostes en Españ, el 4,5% del PIB. Lo que equivale que la Contratación pública es el 18,5% del PIB (194.000 millones anuales) con un sobrecoste injustificado en estos contratos del 25%. Según Carles Ramió (http://www.catarata.org/libro/mostrar/id/1100) de estos 48.000 millones: 1.584 millones se lo llevaría la corrupción política y 46.416 millones para el sector privado contratista del sector público. Por seguir con las empresas, “en la encuesta entre empresas del Eurobarómetro sobre la corrupción de 2013, el 83 % de las empresas españolas encuestadas (el más alto porcentaje de la UE) consideró que la corrupción estaba muy extendida en la contratación pública gestionada por las autoridades nacionales (media de la UE: 56 %) y el 90 % (segundo porcentaje más elevado en la UE), en la gestionada por las autoridades locales (media de la UE: 60 %)”. Por otro lado, El 50% de los directivos españoles percibe que los sobornos y la corrupción son frecuentes a la hora de hacer negocios en el país, según recoge el estudio (Ernst & Young) EY Global Fraud Survey. España sube desde la 31ª posición a la 22ª en un ranking que encabezan países como Brasil, Ucrania, Tailandia y Nigeria. El estudio de EY pone de manifiesto que el 42% de los directivos españoles consideran que podrían justificarse al menos uno de estos comportamientos poco éticos (realizar pagos en metálico, ofrecer regalos de entretenimiento o personales y falsear los resultados financieros) si ayudan a que la empresa sobreviva en una recesión económica. Un porcentaje muy superior al de Europa Occidental (28%), al de los mercados desarrollados (30%) e incluso al de las economías emergentes (40%). Pues si que tienen que tener cadáveres en el armario, yo diría que hasta cementerios.

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