viernes, 20 de mayo de 2016

El peso de la deuda

Vuelvo a la cita que hice hace poco del libro de Susan Woodward sobre el caso yugoslavo. Lo que los bancos prestamistas preferían era una centralización del país para que el gobierno central, y no las repúblicas federadas, respondieran a su deuda que variaba entre repúblicas ricas y pobres. Deuda y centralización, tomen nota los valencianos que protestan de que se esté dando esa tendencia en las Españas con una deuda que alcanza al 100 por ciento del PIB. Es decir, impagable, incluso imprimiendo moneda por parte del Banco Central Europeo. En otras palabras, esta deuda pone en marcha procesos centrífugos y centrípetos. Los bancos quieren mandar, pero no hay nada divino en este mundo: nada es omnipotente; ni siquiera los bancos. Y los políticos locales también quieren que el que tenga que pagar sea el gobierno central mientras ellos se siguen endeudando. Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe. Pasó en la extinta Yugoslavia, "los eslavos del sur"; podría pasar en las Españas aunque Merkel no es Kohl, es decir, que la intromisión exterior es diferente. Pero en las Españas podría pasar sobre todo cuando se ve que los partidos están en otro juego, más vistoso probablemente, pero muy irresponsable. No conozco la China como para saber qué efectos puede tener su crisis de la deuda.
Mi problema es otro y, en parte, tiene que ver con esto último: el mundo. Si el proceso generado por la deuda yugoslava ahora perceptible en las Españas se intenta ver a escala mundial, vuelve a aparecer esa tendencia bifronte: centralización y fragmentación del sistema mundial.
¿Destrucción creativa, entonces? Tal vez, mientras en las Españas discutimos sobre quién está más a la derecha o a la izquierda, quién va más a la raíz y quien va menos, si es mejor el bipartidismo o el multipartidismo, en resumidas cuentas si son galgos o son podencos. 
Encantadísimo si me equivoco. Lo prefiero a estar en lo cierto.

1 comentario:

  1. En un artículo de juan Torrés López, sobre lo que hay detrás de la deuda de los países europeos (http://juantorreslopez.com/impertinencias/que-hay-detras-de-la-ingente-deuda-publica-de-europa/) terminá con la conclución de que "Hay que acabar cuanto antes con el sistema (llamado de reserva fraccionaria) que permite a los bancos crear dinero de la nada produciendo burbujas y sobreendeudamiento constantes, y hay que disponer de bancos centrales que financien a los gobiernos con buen criterio y garantizando el buen funcionamiento de las economía y el uso razonable de los gastos del estado." También interesante la entrevisrta que hacen a Eric Toussaint: “El 65% de la deuda pública española es ilegítima, contra el interés general” (http://www.infolibre.es/noticias/economia/2016/05/21/eric_toussaint_deuda_publica_espanola_ilegitima_fue_contratada_contra_interes_general_50045_1011.html) y aquí el libro (http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=1241). Sin embrago se obvia lo más importante y es el desequilibrio de fuerzas en dicha situación, la cosmocracia sigue con la sartén por el mango aunque sean humanos demasiado humanos (http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/2890/1/podermun.pdf)

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