sábado, 16 de abril de 2016

Contra la ignorancia

Para luchar es preciso saber. No es suficiente lanzarse furiosamente a la batalla como los cimbros o los teutones, mugiendo bajo la adarga o con un cuerno de auroch; ha llegado la hora de prever, de calcular las peripecias de la lucha y preparar científicamente la victoria que nos traerá la paz social. La condición principal para asegurar el triunfo es deshacernos de nuestra ignorancia. Hemos de conocer todos los prejuicios que se hayan de destruir, todos los elementos hostiles y obstáculos que se opongan a nuestro paso y además no desconocer ninguno de los recursos de que podamos disponer, ninguno de los aliados que la evolución histórica nos proporcione.
Queremos saber. No admitimos que la ciencia sea un privilegio y que los hombres colocados en lo alto de un monte como Moisés, sobre un trono como el estoico Marco Aurelio, sobre un Olimpo o un Parnaso de cartón, o sencillamente sobre un sillón académico, nos dicten leyes atribuyéndose un conocimiento superior de las leyes eternas. Es cierto que entre las gentes que hacen de pontífices por las alturas los hay que pueden traducir ajustadamente el chino, leer los cartularios de los tiempos merovingios y disecar el aparato digestivo de una rata; pero entre los nuestros los hay que saben hacer más y mejor, sin pretender por eso tener el derecho de mandarnos. Por otra parte, la admiración que sentimos por esos hombres no nos impide en modo alguno discutir con entera libertad las frases que se dignan dirigirnos desde las alturas de su imperio. No aceptamos ninguna verdad promulgada, queremos hacerla nuestra por el estudio y la discusión y sabemos desechar todo error, aunque aparezca garantizado con mil honrosas firmas. ¡Cuántas veces el pueblo ignorante ha tenido que reconocer dolorosamente que los sabios educadores no poseían otra ciencia que la de enseñarle a marchar hacia el matadero, entusiasmado y alegre, como los bueyes de fiesta coronados de guirnaldas y papel dorado!
 Publicado en el siglo XIX, en un capítulo en el que se habla del poder del dinero, de los que predican (y no practican) el nacionalismo, de autoridades más o menos inventadas y del poder de los que dicen saber lo que la gente desea y se presentan como sus voceros. No estoy de acuerdo con todos sus extremos, pero ha sido un descubrimiento.

3 comentarios:

  1. Una pequeña reflexión en contra de la vanguardia y los populismos. Aqí un texto sobre la base ideológica de Podemos (http://ctxt.es/es/20160406/Firmas/5390/Podemos-IU-mareas-frente-de-izquierdas-confluencias-Tribunas-y-Debates.htm#.VxFP4EV5wqB.twitter) y su vinculación con Carl Shmit, intelectual Nazi (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92329). Bueno, en él primer texto podríamos decir que éste análisis es demasiado simplista, y que tb es utilizado por una parte de la izquierda, sobre todo al defender el concepto de vanguardia y ciertas dicotomías.

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  2. Por otra parte, tenemos otra forma de entender la política y por ende la democracia que nos describe Jane Addam´s en "Democracy and Social Ethics": "Social morality results perforce in the temper if not the practice of the democratic spirit, for it implies that diversifi ed human experience and resultant sympathy which are the foundations and guarantee of Democracy. "We are learning that a standard of social ethics is not attained by traveling a sequestered byway, but by mixing on the thronged and common road where all must turn out for one another, and at least see the size of one another’s burdens" "the social ethics developing in regard to our larger social relationships, and from
    the great moral life springing from our common experiences. This is sure to happen when he is good ‘to’ people rather than with them, when he allows himself to decide what is best for them instead of consulting them.He thus misses the ectifying influence of that fellowship which is so big that it leaves no room for sensitiveness or gratitude. Without this fellowship we may never know
    how great the divergence between ourselves and others may become, nor how cruel the misunderstandings.

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  3. Y aquí: Democracy and Social Ethics completo (https://iuristebi.files.wordpress.com/2011/07/democracy-and-social-ethics.pdf) y dos artículos sobre el mismo tema: (http://digitalcommons.macalester.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1027&context=philo); (http://samples.jbpub.com/9780763777258/77258_CH02_DAgostino.pdf).

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