viernes, 18 de marzo de 2016

Obsesión por USA

Son varios los amigos y de ideologías variadas los que me han hecho bromas sobre mi obsesión por los Estados Unidos según se manifiesta en este blog. 
No niego mi interés por dicho país. Saber qué sucede en la potencia hegemónica en el mundo parece que tiene que tener su justificación: lo que allí suceda ha influido y va a influir en el resto del mundo, aunque cada vez menos. Pero influye. Hay suficientes citas de egregios comentaristas preocupados por lo que podría suceder en el mundo si Trump no solo gana las primarias sino que gana la presidencia. Motivos hay. The Economist Intelligence Unit lo considera un riesgo mundial. Cuando desconectó el dólar y el oro, aquello fue un shock mundial. Y cuando Bush II decidió intervenir en Irak, también. Ahora podría ser algo todavía más importante y no necesariamente positivo para un mundo tan alejado del equilibrio que puede sufrir cambios caóticos por algo del tamaño de una trump-etada.
Pero como siempre es bueno contrastar las opiniones con los datos, me he puesto a ver de qué han tratado los últimos 30 posts de este marginal blog. Ha habido 7 post directamente sobre los Estados Unidos, sobre todo sobre Trump; 4 en los que la referencia a los Estados Unidos lo ha sido para hacer ver otros casos distintos pero semejantes; y 19 post en los que se ha tratado de otros temas que hay que exagerar mucho para encontrar a los Estados Unidos.
No creo, pues, que se trata de obsesión sino de interés. Así que me tengo que preguntar qué pasaba por las mentes de mis amigos (y muy queridos amigos) cuando veían algo que no se correspondía exactamente con lo que había efectivamente. O igual es que he puesto en práctica el dicho de que "no hay dato que, convenientemente torturado, no acabe confesando". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario