jueves, 3 de marzo de 2016

Narcisismo rampante

Encuentro el diagnóstico aquí: en la sociedad de la autora, hay una explosión de comportamientos que tienen que ver con el narcisismo, con ese ego hinchado que dificulta las relaciones serias con los demás y que se manifiesta por un exceso de "yoísmo" desde los artículos de opinión a la cirugía estética. No sé si se puede extrapolar a otras sociedades. Me harían falta más relaciones (serias) con los demás.
Pero hay más, según dicen, lo que Donald Trump y los "brexitas" tienen en común es el desinterés por los demás, por los otros en general, que no llega ni al "ande yo caliente, ríase la gente" ya que la risa mayor o menor de los demás les resulta irrelevante.
No vi el espectáculo parlamentario madrileño de los dos días pasados, cuando un candidato a presidente ejecutó la "crónica de una derrota anunciada" y fue acompañado por problemas que más parecen derivados de un ego herido (hay varios egos heridos en ese Parlamento y, probablemente, en muchos más) que de un "análisis concreto de situaciones concretas" a no ser que esas situaciones sean las pre-electorales y lo que perpetraron fueron mítines de campaña en los que el (el, el) candidato se presentaba como respuesta inefable a... a sus propios sentimientos muchas veces. Ya digo que no lo vi, pero he seguido con atención las tertulias de diverso pelaje en emisoras de radio de igualmente diversa orientación ideológica básica. 
Una advertencia marginal: hay cosas que, de hacer caso a los diferentes tertulianos generalmente bien informados, no puedo saber. Por ejemplo, no puedo saber si "se han roto los puentes" entre partidos (¿entre líderes narcisistas?) vistos los ataques mutuos o ha sido parte del guión que podrá ser sustituido por otro si las siguientes elecciones dan otros resultados gracias al profundo desinterés por la gente concreta que no pertenece al círculo de los elegidos por Dios y por la Historia.  El hecho es que he escuchado las dos opiniones expresadas con la misma rotundidad de quienes saben monopolizar la verdad absoluta. Lástima que sean tan contradictorios unos análisis y otros. Tampoco sé qué pretendía cada cual, aunque los tertulianos avanzaban afirmaciones igualmente rotundas de quien es capaz de conocer las profundidades de la mente ajena y de las estrategias de los actores en el Parlamento. Y no se me da un ardite saber "quién ganó" en la contienda entre Egos. Ahí, cada cual arrima el ascua a la propia sardina careciendo, como se carece, de instrumentos para medir tales victorias. Sí se sabe que el candidato, como estaba anunciado, no consiguió la investidura. Ni la conseguirá mañana.
Visto (escuchado) el espectáculo parlamentario a la luz de lo que dicen sobre el narcisismo general y el narcisismo particular de los políticos, sí parece que algo de eso hay, algo hay. Pues que siga el espectáculo. Claro que peor sería que el espectáculo fuese de un solo partido o movimiento "nacional".
(Item más: escuchando una tertulia, uno se encuentra a un profundo conocedor de la situación que afirma que, gracias a lo de Madrid de estos días, ha aumentado la politización de la ciudadanía, pero escuchando otra tertulia, uno se encuentra a otro profundo conocedor de la situación que afirma que, por culpa de lo de Madrid de estos días, ha aumentado el hastío con la política y sus políticos. Y lo dicen el mismo día y casi a la misma hora. Casualidad haberlo escuchado en mi excursión de radiooyente de tertulia en tertulia)

No hay comentarios:

Publicar un comentario