jueves, 31 de marzo de 2016

Es la sociedad, estúpido

Ayer me refería a los Trump-etas que pueblan el paisaje político del Planeta y cuyo futuro parece glorioso aunque no todos consigan el premio del poder, chocar con la realidad de las decisiones concretas y llevar a cabo lo más espectacular de su programa.
Ahora es Tom Engelhardt el que me hace recapacitar sobre el mundo que se abre ante nosotros y para el que no disponemos de mapas fiables, es decir, de ideologías que no vengan del viejo mundo sino que respondan a los desafíos del que se nos viene encima o que, en realidad, ya está aquí y lleva más tiempo del que creemos. Las ciencias sociales que miran a sus clásicos en plan fundamentalista no son las más apropiadas para dar la respuesta necesaria.
Cierto que el Tomgram que cito se refiere a Trump y a los (nuevos) Estados Unidos. Trump, desde su perspectiva de persona de 71 años que lleva muchos mirando su entorno, es un síntoma, no una causa. Lo mismo se plantea en este otro texto.
Creo que se puede aplicar a muchos otros lugares. Por ejemplo, es obvio que la sociedad española ha cambiado profundamente (se incluyen las cuestiones mediambientales, como hace Engelhardt en su texto) y que los políticos en su conjunto (incluso los que dicen hablar para y en nombre de la "gente") no parecen haberse enterado. Algo parecido pasa en USA con los partidos de toda la vida, excepto para Trump y con pronósticos no muy claros. Mala barraca.
Para complicarlo, entran los medios de comunicación modulando, manipulando y distrayendo (reconocido en algunos medios "de referencia" aquí y, de manera no exclusiva para los Estados Unidos aunque se presente como tal, aquí).
Sí, Michel, amigo mío, no tengo la solución. Ni siquiera el remedio (de eso tú sabes mucho: eres farmacéutico). Pero peor sería que me callara la necesidad de mejorar los diagnósticos y de no dejarse llevar por curanderismos varios. Más no sé hacer.

1 comentario:

  1. Ya Adorno se planteo si era posible la vuelta del fascismo en "La educación después de Auschwitz", y en su libro Democracia made in USA usted plantea algo parecido, además del "Hitlerismo, stalinismo y reaganismo: tres variaciones sobre un tema de Orwell", además yo recomendaría éste artículo "DESAFIAR EL NUEVO ORDEN MUNDIAL DEL NEOLIBERALISMO: LA PROMESA DE LA PEDAGOGÍA CRÍTICA" (http://www.opech.cl/bibliografico/Doc_Financiamiento/NuevoOrdenMundial.pdf) y tb éste "Disciplinar la investigación, devaluar la docencia: cuando la Universidad se vuelve empresa" (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=210261). Bueno mi postura es que la sociedad se a antiintelectualizado, vamos que ha quedado en manos de los medios de comunicación de masas como principales agentes socializadores y los espacios que tendrían que ser garantes del desarrollo del tan poco abundante pensamiento críticos han sido tomados por el mercado. Para Europa esta bien la reflexión que hace Boaventura de Sousa Santos (espero haberlo escrito bien esta vez) (http://ctxt.es/es/20160323/Politica/4947/Boaventura-de-Sousa-Santos-entrevista-Europa-fronteras-derechos-humanos-colonialismo-Europa-Entrevistas-Europa-contra-s%C3%AD-misma.htm). Creo que con el ascenso de Hitler y los fascismo europeos pasaría algo parecido. Mala cosa es que las emociones tomen el lugar de la razón pero peor es que la seudociencia tome el lugra de la ilustración.

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