martes, 16 de febrero de 2016

Veteranos de guerra

Si mueren, son héroes y, en su caso, se eleva un monumento al soldado desconocido al que periódicamente se le rendirán homenajes y ante los cuales se depositarán flores los días señalados o por los visitantes distinguidos. Pero si no mueren...
Encontré anteayer un texto (que ahora no sé dónde he archivado) sobre los problemas que tenían que afrontar los veteranos después de una vieja guerra (que tampoco recuerdo cuál era, pero era europea). Lo que sí recuerdo es lo que se parecía a esta descripción de veteranos estadounidenses (y guerras no les faltan). También aquí.
La reinserción siempre es complicada (y más si han sido soldados en un movimiento guerrillero, como fue, en Colombia, el M-19 y podrá serlo pronto, ojalá, las FARC). Barreras físicas en algún caso causadas por las heridas, psicológicas en muchos (el shock post-traumático), sociales en muchos más (rechazo, condena, barreras para el empleo, desconfianza etc.). Que se lo digan, si no, a los centenares de miles de niños soldados que hay en el mundo.
Lo que me fascina, de todos modos, es la posición de los que no han ido a esa guerra y exaltan al soldado defensor de los valores patrios (sin darle excesivo acceso a los valores materiales inmediatos). Pura retórica nacionalista y nacionalera. Y, sobre todo, me interesaría conocer a los que enviaron a esos soldados a morir o a ser veteranos en esas condiciones. Ahí no debe de ser infrecuente una retórica patriotera unida a una práctica egoísta y hasta mezquina. Valdría la pena estudiar a estos que envían a los "morituri" y, encima, esperan un "te salutant" por parte de los condenados. No existe tal estudio sobre motivaciones personales, presiones ambientales, corrupción política, paranoia, narcisismo y su escaso impacto en la vida cotidiana pre y post bélica para los próceres. "Los de arriba" no se dejan estudiar. Eso es para los mindundis.

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