lunes, 22 de febrero de 2016

No Bush III

Me habría resultado simpático que las elecciones presidenciales estadounidenses hubiesen sido entre Clinton y Bush, es decir, la sra. Clinton, esposa del presidente con dicho apellido, y Jeb Bush, hijo y hermano de presidentes. No habría sido lo de Corea del Norte y la saga de los Kim, pero no dejaría de ser un síntoma de cómo funcionan las élites políticas en los Estados Unidos. Se acabó. Bush ha renunciado después de numerosos errores que sus adversarios en las primarias ni se han tomado la molestia de subrayar. Nadie es perfecto.
Queda por ver qué sucede con Clinton, candidata del "aparato" del Partido Demócrata, pero en situación bien diferente a la de Bernie Sanders que, según algunas encuestas, ganaría a cualquiera de los pre-candidatos republicanos, cosa que no sucede con Clinton. Pero parece que los "aparatos" prefieren perder unas elecciones a colaborar en poner en la Casa Blanca a un frecuente crítico de esos "aparatos" y del Wall Street que Clinton se guarda muy mucho de criticar. Ya lo he contado otras veces citando las fuentes y no voy ahora a ponerme a buscar esos posts, después del disgusto de ver que renunciaba Bush, el que animó al gobierno español a participar en la guerra de Irak y llamó a José María Aznar presidente "de la república española", muy en la línea de las meteduras de pata familiares que se citan en el enlace del Guardian que he citado.
A veces la realidad estropea bellas fantasías, como también ha sucedido con la China maoísta, hoy imperialista, o con los BRICS que hasta ellos se creyeron y hoy van como van, sobre todo el Brasil.

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