viernes, 12 de febrero de 2016

Matar mosquitos

En un extremo estarían los jainistas, miembros de una religión que lleva el respeto a la vida -incluída la vegetal- hasta sus últimas consecuencias. En el otro, los que maltratan a los animales por pura diversión no exenta de sadismo. En un pueblo cercano al mío, el ayuntamiento ha suprimido una fiesta que incluía el colocar bolas en las astas de un toro y prenderles fuego. Asistí a una de ellas siendo niño y no me interesó nada (de ella solo recuerdo la visión de un suicida ahorcado en el patio de su casa, mi primer encuentro con la muerte). Hay casos intermedios, entre un extremo y otro, que no son fáciles. Me refiero al de los mosquitos que pueden trasmitir el zika con sus posibles efectos sobre los fetos humanos.
Aquí se puede leer, en The Guardian, un concienzudo artículo sobre el asunto. Primero, sobre los pros y contras que tendría hacer desaparecer esas tres especies (entre centenares) de mosquitos cuyas hembras pican a los humanos y pueden trasmitir enfermedades no solo como el zika sino también el dengue o el chicunquña. Evidente que hacerlos desaparecer sería un caso de "muerto el perro, se acabó la rabia". Pero no está tan claro qué sucedería con la cadena alimentaria: otros animales los tienen como alimento. De acuerdo. 
Pero, segundo, el problema es el de los medios para llevar a cabo tal exterminio (que, como digo, los jainistas encontrarían rechazable). Resulta que ya hay empresas que están trabajando en la modificación genética de mosquitos macho para que su apareamiento con las hembras no produjese descendencia. En cantidad suficiente y dispersados por el Planeta, acabarían con la especie (lo del Planeta es porque los mosquitos están en casi todo el mundo -menos en el Ártico- y no únicamente en zonas tropicales o templadas: visité Finlandia un agosto, en plena migración de los renos y en un momento de tremendo auge de la población de mosquitos). Científicos razonables añaden que, en el caso de que se observase que esa desaparición era dañina para otras especies a conservar, se podrían almacenar algunos especímenes no esterilizados y reproducirlos en su momento si hiciese falta (sic). Fumigar, como se ve en televisión, es relativamente eficaz. Mucho más interesante es evitar pequeños charcos, macetas húmedas y hasta botellas de agua (sic) que es donde dejan a sus futuros descendientes. 
No está claro que sea tan fácil acabar con los causante de más muertes incluso que los humanos. La malaria mata más que los humanos puestos a ello. En el caso del zika, condones para evitar nacimientos de madres infectadas (¿se incluye el aborto sea de plazos o de supuestos? el artículo no lo cuenta). Es decir, un mínimo de preocupación con los transmisores y un máximo de atención a los (las) transmitidos (transmitidas).
No encuentro muchas referencias a las condiciones socio-económicas de los territorios problemáticos o "de riesgo".  No sé por qué, pero me temo que esta enfermedad también va a resultar clasista: diferencias entre países y diferencias sociales dentro de cada uno de los países.

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