miércoles, 17 de febrero de 2016

¿Es Alepo la respuesta?

Ya he citado varias veces a quienes buscan (y encuentran) paralelismos entre la situación que ahora atraviesa el sistema mundial y la que atravesó en la llamada Gran Depresión, la del 29. Para algunos, estaríamos en el correspondiente a 1937-38. Y también son varios los que buscan indicios de una Guerra Mundial, en este caso la Tercera. Destrucción creativa, que diría el clásico. Aquí una fórmula intermedia: Alepo sería una especie de "mini guerra mundial", vistos los actores implicados y las semejanzas con lo que en la Guerra Fría se llamaron "guerras de baja intensidad", es decir, guerras entre países o entre facciones, cada uno o cada una apoyada por la correspondiente Gran Potencia.  Ahora es algo más: ahora están desplegadas en el terreno o actúan directamente en bombardeos o entrenan a facciones encontradas. Nada de pelearse por grupo interpuesto sino pelea directa entre ellos. No extrañe que haya quien suprima lo de "mini" y lo deje en "guerra mundial".
Una observación sobre el caso español. Supongamos que podemos distribuir las opiniones de sus ciudadanos según una línea que va de la extrema izquierda a la extrema derecha. Y supongamos dos situaciones como las que aparecen el este gráfico:
En la situación A, los partidos intentarán situar su oferta electoral lo más cerca posible del punto en el que hay mayor demanda, es decir, en el centro. Pero como no todos pueden estar ahí y esa no es la única razón por la que los electores votan, se distribuirán a lo largo de la línea "izquierda-derecha" atendiendo a los que se sienten identificados con el partido. Eso sí: si quieren maximizar sus votos, no tienen otra que converger de alguna manera.
La situación B es muy diferente. Los partidos no tienen ningún aliciente en desplazar su oferta hacia el centro ya que es ahí donde menos demanda hay, así que se harán suficientemente fundamentalistas como para intentar controlar su sector ideológico enfrentado, sin posible convergencia, con el otro bloque. 
La situación B, probablemente, es la que dio paso a la última Guerra Civil española, la del 36-39. En cambio, la situación A es la que más se parecería a la actualidad, aunque distorsionada por otros factores (edad, sexo, clase, "nación").
Si en las Españas no parece que la sangre vaya a llegar al río, en el mundo parece que la violencia va a incrementarse. Si es hasta una Guerra Mundial, no lo sé. Pero sí sé que lo de Alepo es demasiado importante como para pasarlo por alto.
(Añadido el 19: más de lo mismo aquí)
(Añadido el 29: lo de Alepo hay que revisarlo desde el punto de vista de la "mini-tregua" entre las potencias enfrentadas que, eso sí, se reservan el derecho de seguir persiguiendo a los clasificados como terroristas, muchas veces mediante el sencillo procedimiento de declararlos aliados de sus contrarios)

1 comentario:

  1. Usted dice que para algunos, estaríamos en el correspondiente a 1937-38,cosa que comparto. Ya que "a comienzos de los años treinta, el cambio se produjo bruscamente. Los acontecimientos que lo marcaron fueron el abandono del
    patrón-oro por parte de Gran Bretaña, ...la desintegración de la Sociedad de Naciones en beneficio de los imperios autárquicos...durante los años veinte, las naciones vivían en un marco internacional completamente nuevo."(Polanyi).En éste caso Wim Dierckxsens afirma que "China continua el proceso de desplazar el dólar estadounidense como moneda global...haciendo acopio de reservas de oro y abriendo bancos de distribución regional para el desarrollo de su propia moneda, Yuan." Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial se intentó restaurar la coordinación entre las políticas monetarias de los diversos países y la libertad de comercio internacional mediante la creación de organismos como el GATT, el FMI y el Banco Mundial, estos dos últimos resultado del consenso de Bretton Woods, en los que se abandono el patrón oro y se establecio el dólar como moneda internacional sostenido por el patrón oro (Al la economista Carlota Pérez habla de cambio de paradigma tecnoeconómico en éste caso la cuarta revolución industrial)por lo que no es de extrañar que paralelo a la perdida de hegemonía de Estados Unidos se éste intentando crear nuevas instituciones supranacionales. Por seguir con Wim Dierckxsens "El Estado global busca instaurar una moneda independiente de cualquier nación que permita incluso diezmar el poderío de EEUU como estado-nación central...Lo anterior supone sustituir al dólar y con ello pujas de poderes incluso al interior de EE.UU. Son precisamente las contradicciones internas entre bloques económicos en conflicto por la hegemonía que ponen el mundo en suspenso por lo que podrá suceder en el plano militar". Aunque tb es interesante lo que apunta el economista marxista Michael Roberts al preguntarse ¿Podemos evitar la recesión mundial que se aproxima? en la que concluye "Tal vez no ocurra en 2016. Sin embargo, los factores necesarios para una nueva recesión están cada vez más presentes: caída de la rentabilidad y las ganancias en las principales economías y una creciente carga de la deuda de las empresas, tanto en las economías desarrolladas como en las emergentes. Y la Reserva Federal ha iniciado la subida paulatina del coste de los préstamos en dólares. Como ya he dicho antes, es un brebaje venenoso.
    ¿Podemos evitar esta crisis? La fórmula de Stiglitz para evitarla es “obligar” a los bancos a dar crédito para inversión o gasto de los hogares y llevar a cabo "grandes aumentos de la inversión pública en infraestructura, educación y tecnología" que sea financiado con mayores impuestos a los monopolios'. Sin lugar a dudas, el aumento de la inversión pública ayudaría a compensar la insuficiencia de la inversión capitalista. Pero el mundo es capitalista: los gobiernos no van a impulsar la inversión pública si esto implica mayores impuestos a las empresas, lo que reduciría su rentabilidad aún más. Por lo que incluso esta política moderada de mayor inversión pública es un desafío al capitalismo en un entorno de baja rentabilidad, aumento de la deuda y poco crecimiento.
    El “dinero de helicóptero” de Wolf y la inversión pública financiada con impuestos de Stiglitz son malas opciones. No es el sistema bancario el que tiene que ser sorteado u obligado, sino el sistema capitalista de producción para beneficios el que tiene que ser sustituido por una inversión planificada de propiedad colectiva." Bueno, como diría Mark Twain "La historia no se repite pero rima". Para finalizar creo que aunque haya paralelismo entre ésta época y 1937-38, enj algo en lo que no se asemeja es en el acceso a energía barata, ya que todo dependera de cuanto duré el petróleo barato o cuando llegue el pico del petroleo una nueva época de bonanza capitalista con energía caras ,lo dudo.

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