viernes, 18 de diciembre de 2015

Patriotismo racial

Encuentro esas palabras en esta recensión en la New York Review of Books que me ha interesado particularmente por la historia que traza de la identificación con una u otra raza en los Estados Unidos (y que podría extenderse a otros países "multirraciales"). La cuestión, en su caso, comienza con la importación de africanos a los Estados Unidos como esclavos y la codicia sexual que aqueja a algunos de sus "propietarios" que desean y consiguen compañeras negras en su cama más o menos adúltera. El problema eran los hijos: ¿eran "blancos" como el padre o "negros" como la madre? 
La cosa no era metafísica: tenía que ver con la herencia una vez fallecido el progenitor. La regla fue que "una gota de sangre" bastaba para que la criatura fuera declarada de "raza" negra. Así sigue siendo: Obama es "negro" aunque su madre sea "blanca". Pero con el tiempo, alguno de estos "negros", generación tras generación, mezcla tras mezcla, acabó con piel que, sin mayores discusiones, sería considerada "blanca".
En un país racista, prosigue la recensión, ser "blanco" es mejor que ser "negro", así que algunos prefieren ocultar "su gota de sangre" por antigua o reciente que sea y llamarse "blancos", mientras que otros, por cuestiones menos materiales y más ideológicas (aunque con sus más y sus menos), prefieren declararse "negros". 
De alguna forma, y con razón, muchos están en condiciones de elegir su identificación racial. Y digo "con razón" porque eso de la raza es una construcción social más (como los dioses y las naciones) y, por tanto, es y puede ser objeto de versiones de lo más variopinto. 
Sin salir de las "razas", en algunos países (como en los Andes) van asociadas con un determinado tipo de vestido (a eso dediqué mi tesina de licenciatura). Pero, claro, uno (y más "una") puede cambiar de vestido y cambia entonces de "raza". Fue el caso de la esposa de un vicepresidente boliviano, que había vestido como "blanca" (criolla, q'ara) y que, al salir elegido su esposo, por cuestiones de márketing "racial" cambió de vestido y se vistió de "india" o de "chola" (mestiza), que eso ya no recuerdo. "De pollera", en cualquier caso.
Lo contrario es igualmente posible y muestra que nos encontramos, para el caso de las "razas", con un problema de desigualdad social (estratificación que la llaman): hay razas "de arriba" y razas "de abajo". Los negros, en USA, son "de abajo" (lo cual no quiere decir que TODOS estén en tal posición, como lo demuestra Obama). Los "indios" en Bolivia también son "de abajo" aunque el presidente Morales haya jugado la carta de presentarse como "indio" por motivos electorales.
Eso sí, si juntas dioses, naciones y razas, la cosa pinta fea. Que se lo digan a los nazis.

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