sábado, 19 de diciembre de 2015

Diplomacia secreta

La publicación de un libro en castellano sobre la diplomacia secreta que ha habido entre los gobiernos de Washington y La Habana mientras en público seguían "detestándose", me ha hecho recordar casos extremos de engaño producido al predicar una cosa mientras se estaba haciendo la contraria. Pasa en las mejores familias.
Un caso, tal vez extremo, fue el acuerdo entre Reagan, candidato a la presidencia de los Estados Unidos, y los ayatolás iraníes para mantener a los estadounidenses secuestrados en Teherán mientras duraba la campaña electoral que llevaría a la derrota de Carter. Evidentemente, el bando de Reagan acusaba a Carter de blandengue frente a los secuestradores cuando dicha blendenguería estaba siendo apoyada por los acusadores. Fue una época de ir diciendo una cosa mientras se estaba haciendo otra. Recuérdese: Irán-conta, Ollie North y todo aquello.
Sin irse tan lejos de donde escribo, la legalización del partido comunista español fue fruto de una complicada diplomacia secreta entre el presidente Adolfo Suárez y el entonces secretario general del partido, Santiago Carrillo, con la intermediación de un tercero, Lagunero, que hizo de puente entre ambos. El referéndum sobre la reforma política fue fruto también de esa diplomacia secreta en la que hasta las críticas mutuas estaban pactadas y llevaba a que los ingenuos se creyeran que había que votar SÍ o NO según le fuera en la engañifa que le estaban soltando.
Ahora le llega el momento a la coalición anti-terrorista liderada por Arabia Saudita. Vaya por delante que parece que, aunque haya habido dinero saudita para los del Estado Islámico, el dinero no ha sido gubernamental sino privado, aunque las fronteras entre uno y otro no siempre están claras en ese y en muchos otros países. Item más, el wahabismo saudita, salafista, no parece ser la "causa" de las decapitaciones y secuestros por parte del EI: el wahabismo es otra cosa y el EI se cuida muy mucho de malquistarse con los "infieles" que trabajan en sus pozos de petróleo.. Para redondearlo, hay países que habían sido incluidos en la lista de la coalición y que se han apresurado, como Indonesia, a pedir aclaraciones sobre la coalición en la que se afirmaba estaban incluidos. Pero sí parece que si Arabia Saudita realmente quiere luchar contra el terrorismo, tiene muchos otros caminos para hacerlo como cuenta Juan Cole aquí.
Se observará, en el párrafo anterior, un exceso de "parece". Sencillamente porque gato escaldado del agua fría huye. No sé por qué, pero me da que también aquí hay diplomacia secreta, como estoy seguro que la hay entre los partidos españoles que se aprestan a afrontar los resultados de las elecciones de mañana.
Una mera constatación sobre las futuras alianzas y la retórica que las acompaña. Si uno se cree lo que dice el PP, hay diplomacia secreta entre el PSOE y Podemos para llegar al gobierno, así que hay que votar al PP. Si uno se cree lo que dice el PSOE, hay diplomacia secreta entre PP y Podemos para desbancar al PSOE, así que hay que votar al PSOE. Y si uno se cree lo que dice Podemos, hay diplomacia secreta entre el PP y el PSOE para formar una "gran coalición" al estilo alemán, así que,  para evitar la continuidad del "bipartidismo", hay que votar Podemos. ¿Y Ciudadanos? Pues se sale del esquema y dice que gobierne el partido más votado (como dice el PP) y que si es otro, se abstendrán para favorecer que se constituya un gobierno, pero que si son ellos, que se abstengan otros (supongo que el PP) para que Ciudadanos pueda gobernar. Hay quien dice que hay diplomacia secreta entre el PP y Ciudadanos para montar la coalición. La diferencia entre las otras diplomacias que he citado, es que estas son evidentemente parte de la propaganda electoral y solo tendrían efecto si los resultados inciertos de mañana fueran los que cada uno supone. Yo sigo pensando en el 20-20-20-20, es decir, una situación muy inestable. No es la única. Por lo menos aparentemente.

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