martes, 22 de diciembre de 2015

Bipartidismo

Tal vez estemos asistiendo al declinar de tal sistema en Europa, pero no me parece una noticia ni buena ni mala. No me preocupa el número de partidos que logren escaño ni si, entre ellos, hay dos mayores que el resto. Son cosas que dependen de la ley electoral (Duverger dixit) y de las preferencias del electorado.
He citado varias veces en estas páginas los estudios que muestran que las crisis económicas (financieras sobre todo) continuadas llevan a una fragmentación de partidos en sistema que antes fueron bipartidistas o bipartidistas imperfectos (de dos y medio, para entendernos). Además, en tiempos de desolación es cuando se pueden hacer mudanzas.
De los partidos me preocupa no su número sino su autismo, su maquiavelismo, su tacticismo, su cortoplacismo. Tanto si son dos como cuatro o seis, me preocupa si me mienten, si toleran la corrupción en sus filas, si mantienen estructuras autoritarias (incluido el "centralismo democrático" o el asambleismo retórico y la verticalidad en la práctica -i capi non si sbagliano mai-.
Es posible que en las Españas (incluida Cataluña) el sistema bipartidista imperfecto que ha habido hasta ahora esté o agonizando o desaparecido en combate o dispuesto a recuperarse gracias a unas próximas elecciones generales. No sé. Hay para todos los gustos. Lo que es probable es que las características que acabo de describir en el párrafo anterior y que me preocupan, se muestren en todo su esplendosr en TODOS los partidos que van a negociar cómo rascar poder. Mucha diplomacia subterránea  por un lado mientras, por otro, mucho griterío cara a la galería, lo cual se traduce en insultos a la inteligencia de la ciudadanía o, lo que sería peor, en un intento de embrutecer al electorado mediante manipulaciones, miedos, entusiasmos, adhesiones inquebrantables, hooliganismo y demás características de lo que NO es una democracia.

1 comentario:

  1. Buenas. Su comentario tan esclarecedor como siempre. Bueno, la verdad es que en estas elecciones creo que muchas personas hemos votado siguiendo mas en cuenta ciertas emociones: frustración, rabia, miedo, etc. Según el caso. Lo cierto es que no se hasta que punto la ciudadania es lo suficientemente critica y esta lo suficientemente informada para que se desarrolle una mayor democratización de la sociedad. En mi caso, creo, que me ha podido mas el sentimiento que la razón, ya que no creo que ningún oartido tenga una barita mágica para lo que se nos viene encima. Mejor agarrarnos los machos porque el año que viene presenta con muchas tormentas.

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