jueves, 26 de noviembre de 2015

Kunduz: un trágico pero evitable accidente

Así califica el Pentágono el bombardeo de un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras: 30 muertos y 37 heridos el pasado 3 de octubre. La narración de los hechos viene en el enlace que cito.
La actual es la enésima explicación de la masacre (asesinato para otros, terrorismo para los de más allá, crimen de guerra para muchos). Una docena de implicados han sido objeto de diverso tipo de sanción
La lista de factores que llevaron a este suceso es curiosa. Copio y pego:
Team inadequately briefed
Communications equipment malfunctioning
Location misidentified and unverified
Contradicting information disregarded
Delay in ground response once notified

El texto del que tomo estas notas (citado el principio del post) mantiene serias dudas sobre qué es lo que sucedió realmente. No excluyo, dejándome llevar por mi anti-estadounidismo reprimido, que también aquí se diese lo que se ha dicho de los asesinos de París el "viernes 13" y se dijo de algunos pilotos en la invasión de Irak: que no iban en perfecto estado, es decir, que habían consumido previamente algún tipo de droga, legal o ilegal, que les permitiera rebajar la repugnancia natural a matar semejantes, sean soldados o civiles. No es de excluir, pero es imposible afirmar. Nótese que en el gráfico del militar Grossman que reproduje hace poco, el uso de drogas está entre los factores que consiguen precisamente que el ser humano se atreva a matar a otros humanos. ¿Por qué no aquí también? De todas formas, la lista que he reproducido parece cargar la responsabilidad sobre la base, no sobre los que bombardearon el hospital.
Trágico, sí, pero ¿evitable? ¿cómo?
(añadido el 15 de febrero: Ahora parece ser que son los rusos los que han bombardeado un hospital de Médicos Sin Fronteras en el noroeste de Siria. Cualquier interpretación es posible también. Incluso que no hayan sido los rusos)

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