jueves, 8 de octubre de 2015

"Narrativas" sobre Siria

Son versiones sobre la realidad, evidentemente violenta. Cada cual extrae los elementos que le interesan para justificar sus acciones y hacer olvidar sus intenciones más o menos manifiestas, además de sus más que evidentes acciones que contradicen dichas "narrativas".
El Estado Islámico es el primer caso según un estudio de su propaganda citado aquí. Se acerca al modelo de la Arcadia Feliz al que me referí ayer. Somos una nación y, como tal, desarrollamos toda una serie de actividades culturales, religiosas y civiles como efecto de tal nacionalidad al tiempo que la construimos.
La versión rusa que se describe aquí sería esta:
The Russians define the conflict as an invasion by foreign Islamic radicals, paid and supported by U.S.’ Middle Eastern allies.
El país ha sido invadido por extremistas islámicos apoyados por los aliados de los Estados Unidos en Oriente Medio. No se entiende el problema sin incluir a los EE.UU. y a la Unión Europea y sus relaciones con Israel (Recuérdese que Israel y Arabia Saudita han dejado de lado viejas rencillas y se encaminan hacia la alianza explícita). Los medios de comunicación oficiales rusos (a lo que cuentan) trasmiten esta versión cuyos elementos discutibles son subrayados por la versión estadounidense, es decir, la "occidental" (se incluyen bromas sobre la locutora de televisión hablando del tiempo meteorológico propicio para bombardeos).
La versión estadounidense, dominante en "occidente" con algunas matizaciones en la Unión Europea sería esta: 
The U.S. and its allies have defined the Syrian conflict as a civil war against a despotic regime.
Guerra civil contra un régimen despótico. Si esta es la versión, difícilmente se pondrán de acuerdo con el detalle de qué hacer con Al Asad en caso de negociaciones. Los anteriores están dispuestos a mantenerlo en el poder (no es el problema) mientras que estos ponen como condición que Al Asad se vaya. Si, de todos modos, se puede negociar con él, eso divide a los "occidentales". 
Como suele suceder, cada una de estas tres versiones (difícil de saber cuál es la versión de los más de cuarenta grupos contrarios a Al Asad) rechaza lo que de correcto que puedan tener las otras que, cada cual, juzga como falsas, alejadas de la realidad de las cosas. 
Sin embargo, no es tan difícil reconocer que el EI puede ser una nación si se autodefine como tal (eso hacen todas las "naciones" del mundo, solo que algunas son reconocidas por el Estado, sean internas al mismo como en el caso de estados constitucionalmente plurinacionales como Bolivia, sean externas a través de gobiernos de otros Estados, sean porque forman un Estado-nación de los pocos que hay en el mundo, que seguro que no llegan a una docena). Tampoco es difícil reconocer que hay presencia extranjera y apoyo extranjero a la oposición a Al Asad en general y a los yihadistas en particular (ver nota de Oxfam). Tampoco es imposible ver, sobre todo dada la presión mediática "occidental", que estamos ante una guerra civil con sus Brigadas Internacionales como las hubo antes en Afganistán o Irak y, mucho antes, en España.
Pero lo que está en juego no es la verdad o falsedad de estas versiones sino los intereses geopoliticos (y de la globalización petrolera) que las utilizan como justificación de las acciones tomadas para el logro de tales intereses. Que sean verdaderas o falsas es irrelevante, excepto para lograr el apoyo de los que creen que lo que se discute son esas "narrativas". Se discute de poder. Y esa es otra "narrativa".
(Añadido el 8: el gobierno USA se pregunta qué hacen tantos toyotas en manos del Estado Islámico, a lo que hay que añadir quién los ha pagado y quién ha hecho caja)
(Añadido el 9: efectivamente, faltaba una "narrativa", a saber, la del pueblo sirio, si es que se puede generalizar facilmente)

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