miércoles, 26 de agosto de 2015

Globalización, pero menos

Terminaba ayer mi autoimpuesta tarea diaria de subir un post indicando la posibilidad de un cambio drástico en el funcionamiento de la Unión Europea, visto, sobre todo, el auge que las clases dirigentes están encontrando en el tema (porque tema es) del nacionalismo, un excelente instrumento para reducir las pretensiones de supuestas globalizaciones.
Sin embargo la globalización sí que existe, pero, en mi opinión, solo en dos campos. O tres, si se prefiere.
Al primero he hecho varias referencias aquí: la energía en general y el petróleo y gas en particular está globalizada. No conoce fronteras. Cierto que está la OPEP pero, primero, no todos los productores de petróleo están en ella y, segundo, los intentos de utilizarla para defender intereses nacionales no acaban de funcionar. 
El segundo es el mundo financiero, de nuevo visible estos días con el funcionamiento de las Bolsas en cualquier parte del mundo respondiendo a lo que está sucediendo en la China. Es un único mercado y el capital no conoce fronteras y no solo en el terreno bursátil. Las burbujas inmobiliarias, por ejemplo, se suceden de país a país y es un terreno en el que el capital global logra beneficios aunque sea a costa de dejar detrás miseria y desahucios.
El tercero es todavía más evidente: el medioambiente. Chernobil no fue un hecho local como tampoco lo ha sido Fukushima. El exceso de emisiones de carbono se podrán producir aquí o allá, pero sus efectos son planetarios. Solo hay un medioambiente: Gaia, la Tierra.
Aun así, y confesando haber utilizado en exceso esa palabrita, "globalización" sigue siendo un término engañoso si no se añade a cuál de ellas se está uno refiriendo. Porque, en otros terrenos, no hay tal "globalización". No hay una cultura mundial como no hay una lengua mundial (y eso que el inglés ha logrado lo que no consiguió el francés o, antes, el castellano, a saber, ser lingua franca por lo menos para algunas élites). No hay una política mundial (y menos en las tres globalizaciones a las que acabo de hacer referencia, la energética, la finaciera y la mediambiental). Y no hay una  potencia mundial aunque los Estados Unidos tengan bases y soldados en todo el Planeta y sus drones lleguen a donde no llegan sus soldados. Pero sigue habiendo alternativas, marginales, opuestos, terroristas, otros fanáticos. No tendría que hacer falta decirlo: ninguna religión está globalizada ya que hay suficientes religiones en el mundo como para que ninguna tenga un papel tan predominante como para llamarse, en verdad, "católica", "kath'olon", "de acuerdo con el todo", "universal", es decir, globalizada. Lo intentan, sí, como los Estados Unidos (o antes Inglaterra y antes los Austria)  lo intentan o intentaron. 
Pero es que, incluso en el caso de que fuese cierto, no hay nada eterno: ni la energía, ni las finanzas globales ni el cambio climático. Panta rei y por eso evito terminar con un punto final

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