domingo, 16 de agosto de 2015

COP 21: el que manda, manda

Un pronóstico bastante pesimista sobre los posibles resultados de la cumbre sobre el clima a celebrar en París. Su argumento último es muy sencillo: las grandes empresas que viven del petróleo harán lo que tienen que hacer, es decir, poner los intereses de dichas empresas por encima de los intereses de la gente, lo cual no es novedad, pero esta vez la "gente" es el Planeta. 
Es una trampa de la que es difícil salir: la lógica del beneficio, razón última de la existencia de dichas empresas que, por supuesto, se deben, antes que a nadie, a sus accionistas que quieren ver dividendos a corto plazo.
Doble trampa, pues: la del corto plazo (beneficio inmediato) frente al largo plazo (largo me lo fiáis) y la del interés propio frente al interés colectivo, en este caso la supervivencia.
¿Solución? Negar el problema medoambiental y reducirlo a unos parches que no afectan al fondo de la cuestión, que es intocable. Por eso hay quien ve que la cumbre no va a traer soluciones sino cosmética. Y el que venga detrás, que arree.
En asuntos menores, como es la presidencia de los Estados Unidos, véase qué dice, según el New York Times,  uno de los candidatos demócratas sobre el papel de las grandes empresas en tal cuestión.

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