miércoles, 15 de julio de 2015

Irán nuclear

Hay motivos para alegrarse por el acuerdo alcanzado sobre la nuclearización de Irán, firmante previo, por cierto, del Tratado de No Proliferación Nuclear.
Por lo visto, firmar esos acuerdos no es suficiente y la prueba es que Israel, potencia nuclear y contraria a este acuerdo, no ha firmado el Tratado. Supongo que no le gusta el acuerdo porque, por él, pierde una excusa para poder atacar a Irán. Pero, normalmente, no las necesita (que se lo digan a los gazatíes o a los libaneses del sur, por no recordar viejas incursiones en lejanos países).
La opinión pública estadounidense y, con más razón, la iraní que sufría los efectos de las sanciones impuestas contra sus ciudadanos (no contra sus élites), están a favor del acuerdo. Sin embargo, no está claro qué van a hacer los parlamentarios republicanos en Washington y sus colegas demócratas igualmente "halcones". Pueden votar en contra (Obama podría superar tal voto: tiene medios legales). No sé qué harán, pero ya es significativo saber que podrían votar en contra de algo que la opinión pública de su país aprueba. ¿Devoción por el actual gobierno de Israel? ¿Recuerdo de la visita de Netanyahu al Congreso para darle en la cara a Obama? Puede ser. 
La pregunta que se hacen esos republicanos (y con ellos mucha gente bienpensante) es si se podrá controlar a Irán e impedir que se salte el acuerdo a la torera. Esto último no es impensable vistas las dificultades que tuvieron los funcionarios de la Agencia Internacional de la Energía Atómica para ver si, efectivamente, lo que tenían los iraníes eran "átomos para la paz" como pretendían los iraníes o las nuevas dificultades que podrían aparecer para tal control.
Lo que llama la atención es el énfasis en la no-proliferación por parte de países que tienen almacenadas suficientes bombas nucleares como para destruir el Planeta varias veces (ya me dirán para qué sirven tantas veces: con una basta). En un mundo racional (y este no lo es), el acuerdo podría haber sido un "do ut des". Por ejemplo: renunciamos a dichas armas e Israel destruye las suyas o, todavía mejor, renunciamos a tener dichas armas (insisto en que siempre han dicho que no pretendían tenerlas) si todos los países que las poseen entran en una dinámica de desarme y destrucción de las que poseen. Pero eso es pedir demasiado al supuesto "animal racional" que asola el Planeta con sus agresiones sistemáticas como para poner en peligro la mera existencia de la especie. 

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