lunes, 13 de julio de 2015

Hechos, suposiciones, interpretaciones

Sigo perplejo por el caso griego, y con mayor motivo ahora que he hablado largo y tendido con un amigo (casado con una griega) que acababa de regresar de aquellas tierras y he compartido charla con otro amigo, experto en eso que llaman relaciones internacionales.
Mi problema consiste en poder distinguir lo que son hechos, es decir, aquello que puede ser verificado y compartido de manera intersubjetiva, de lo que son suposiciones, es decir, aquello que no puede ser verificado y que es compartido por los que se encuentran bajo banderas ideológicas semejantes y, con tales suposiciones, arriman el ascua de lo que dan como un hecho (aunque es una suposición) al ascua de sus opciones previas. Entre las suposiciones están los juicios de intenciones (del tipo "Lo que X pretendía es...")
Finalmente, aparecen las interpretaciones, eso que ahora es moda llamar "narrativas", es decir, el resultado de seleccionar (porque siempre se selecciona) hechos y algunas suposiciones y proponerlo de modo que se entienda lo que ha sucedido, es decir, se entiendan las conexiones entre hechos (y suposiciones) entre si. Si esa forma de interpretar añade visiones sobre posibles conexiones causales entre los hechos, pues miel sobre hojuelas. Por ponerme pedante, Verstehen y Erklären.
Encontrar que se dan suposiciones como hechos y cualquiera de sus posibles interpretaciones como hechos probados es una nueva fuente de perplejidad por mi parte. Obvio que, cuando no se tienen hechos comprobables, una estrategia posible es desdeñar cualquier tipo de hecho por aquello de que han sido hechos, construidos (que, en parte, es verdad: conocemos introduciendo orden en el caos de las percepciones y eso lo hacemos produciendo, haciendo, construyendo "hechos", pero que tienen que ser comprobables e intersubjetivos)
Para que aumente la perplejidad, aparecen los que se saltan los hechos, las suposiciones y las interpretaciones y se van directamente a hacer afirmaciones sin fundamento alguno que no supere las preferencias del que afirma que se ha visto el triunfo de la democracia, que la UE queda definitivamente dividida, que los que salen perdiendo (sin saber de qué) son estos o los otros.
No pongo ejemplos de estas cuatro especies. Hace demasiado calor.
Y esto para que se me entienda: que no pongo ejemplos es un hecho; que hace calor, es otro. La suposición es que hay una relación causal entre ambos hechos. No es un hecho. Y la interpretación la dejo al ocio del ocioso lector o lectora. De paso sirve para ver que no es tan fácil distinguir entre suposición e interpretación.

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