jueves, 16 de julio de 2015

Grexit. Y punto

Los expertos en Grecia han aparecido hasta debajo de las piedras. Si, encima, vienen desde ideologías diferentes, el color del cristal con que miran la realidad hace que haya enormes disparidades entre sus diagnósticos y sus pronósticos, todo ello complicado por el hecho de que la mayoría de actores en esta tragedia (si no todos) mienten descaradamente, se desdicen con mucha elegancia o juegan de farol de manera muy profesional. No es, por tanto, excepcional que los que sabemos poco de Grecia y solo recordemos un viejo viaje profesional a Atenas y a Delfos (por lo del oráculo), nos contentemos con avisar de lo difícil que es encontrar al experto "verdadero" y no caigamos en la tentanción de echar nuestro cuarto a espadas. Si todavía diera clases, pediría a mis estudiantes que comparasen estas tres piezas que, encima, se han publicado en una misma página, Naked capitalism.
1. Volver al dracma no es cosa fácil y, encima, hay que situarlo en declaraciones antiguas de algunos de los actuales protagonistas de la tragedia.
2. Sin embargo, ese parece ser el plan: Grexit. Y alguno de los actores ya lo planteaba en 2012
3. De todos modos, esta tragedia no tiene solo dos actores (Grecia y los Bruselianos). También está el FMI. cuyo papel en el sistema internacional no es imparcial: defiende algunos intereses por encima de otros.
4. Mi conclusión: no busquen economía, busquen quién tiene poder para hacer qué a favor de quién, es decir busquen sociedades y busquen política. Las ventajas de la pertenencia a la Unión no han sido repartidas de forma homogénea entre países y entre clases. Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros. Que ahora se evidencien elementos colonialistas en el funcionamiento de la Unión es, probablemente, lo que más ha interesado a algunas izquierdas por aquello de "ya lo decía yo". Que las relaciones de poder son, por definición, asimétricas, tampoco es una novedad: el que manda, manda. Y decir que la rebelión de los perdedores contra los ganadores se da igualmente en términos asimétricos es una banalidad total. Creerse omnipotente cuando se está entre los perdedores es comprensible: es un mecanismo de defensa del que ya Freud tuvo algo que decir y lo llamaba "omnipotencia de las ideas", comportamiento infantil según él. Sin embargo las revoluciones han existido. Menos que las que se dice y se enumeran, pero no por ello inexistentes. Y me temo que nadie sabe con exactitud cómo se produjeron excepto cuando fueron precedidas por el colapso del gobierno previo. Las guerras civiles (revolucionarias, por supuesto) son otra cuestión y siempre hay que preguntarse si es el ejército el que está dividido o si hay armas para ambas partes, sean locales o importadas a cambio de algo (petróleo, diamantas, coltan). Tampoco hay certezas sobre cómo podrían promoverse dichas revoluciones sin caer en un efecto bumerán: conseguir un endurecimiento del régimen con el que quieren acabar (en Bolivia hubo varios casos). Así que es "Grexit y punto", pero punto y seguido. Y con nuevos actores (Rusia, China, Turquía y quién sabe quién más).
(Añadido el 20: aquí sobre la tendencia a traducir mal y presentar peor las tomas de posición del FMI)

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