miércoles, 3 de junio de 2015

Estado Islámico para periodistas y más gente

Este es un buen ejercicio sobre cómo se trata al Estado Islámico (DAESH, ISIS, EIIL) en los medios. Parte de una serie de noticias, este fin de semana, sobre el posible acceso a las armas nucleares por parte de dicha organización. Posible, si no ya efectivo.
El artículo en cuestión procura hacer ver que se trata de un troll y pasa a narrar otros casos en los que los medios (algunos medios) han recurrido a noticias de este porte que llevan directamente al rechazo, miedo, disgusto, asco... Por ejemplo, dice el articulista (y aporta fotos) las, según él, supuestas decapitaciones: las fotografías publicadas no dejan ver el final, pudiendo suponer que se trata de un montaje más.
Sobre las armas nucleares, ni entro ni salgo. Sé que si existen es para ser usadas por lo menos como medio de asustar al enemigo y no veo por qué estos salvajes proporcionan un miedo mayor o menor que los Estados Unidos, Rusia, Inglaterra, Francia, Israel, Corea del Norte, China... igualmente salvajes si uno se pone a ver qué hacen incluso con sus propios conciudadanos o con sus territorios ocupados. Si los del EI tienen dinero suficiente (de dónde venga es algo a preguntarse inmediatamente y la respuesta no es agradable) y hay oferta por ahí de bombas nucleares a buen precio, practican la más elemental regla del mercado de oferta y demanda, hayan o no hayan firmado el Tratado de No-Proliferación (Israel no lo ha hecho).
Lo que me pregunto es, si el artículo tiene razón y se trata de sucesivos engaños, cuál es el motivo de tales "fakes", "trolls", "hoaxes" o como se quieran llamar. ¿Hay una campaña sistemática para demostrar que son los malos-malísimos de esta temporada (después de haber sido de los "nuestros") y que, por tanto, todo lo que se haga contra ellos -incluida una bomba nuclear- estará bien hecho por bien de paz y en defensa de la civilización -occidental, por supuesto-?¿A favor de quién? Del gobierno más o menos títere de Irak, posiblemente. Pero igual resulta que ahora Bashar al Assad e incluso Al Qaeda son buena gente y hay que apoyarles como sea. Todo es posible. El mal menor, dirían los moralistas, en un mundo real y no de principios abstractos.
Tal vez sería más sensato (es decir, más improbable) pensar que ambos bandos practican aberraciones y lo que hay que hacer no es ponerse del lado de uno contra el otro, sea quien sea, sino conseguir que ambos lleguen a acuerdos. Pero eso sería perder el papel de policía global que tiene "occidente" en general y los Estados Unidos en particular. En ese caso, es preferible ponerse del lado de uno para así poder atacar al otro. Y si hay "daños colaterales", pues qué le vamos a hacer. Así es la vida.

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