martes, 19 de mayo de 2015

Localismo proletario

Hubo un tiempo en el que se hablaba del internacionalismo proletario: los obreros (con cuyo salario reproducían la fuerza de trabajo y la reproducción de las relaciones de trabajo) se organizaban en Internacionales desde las que luchar contra el capital (internacional casi por definición). Los obreros podían plantearse la revolución ya que "solo tenían que perder sus cadenas", es decir, el salario inferior a la plusvalía que aportaba su trabajo a la materia prima para convertirla en producto manufacturado. Eran otros tiempos.
Ahora hay una cosa que llaman "crisis" y el crecimiento esperable es bajo, amén de que la estructura productiva ha cambiado, la manufactura sigue siendo importante, pero mucho más lo es el sector servicios en general y el de la información y la comunicación en particular. Hasta para la corrupción hay un espacio para estos nuevos factores.
Y ahí entra el demoledor informe de la Organización Internacional del Trabajo, recién publicado: El empleo en plena mutación - Perspectivas sociales y del empleo en 2015. Para hacerse una idea:
1. Los asalariados suponen la mitad de los trabajadores del mundo.
2. De estos, menos del 40 por ciento lo son con un contrato permanente a tiempo completo
3. Es decir, que no llegan al 20 por ciento mundial
4.El caso particular del empleo doméstico habla de 52 millones de personas casi sin protección social o incluso sin ella
5. Para todos los puntos anteriores, el nivel de protección no solo es bajo sino que está disminuyendo.
Añado por mi cuenta: en las Españas, lo duro está todavía por venir cuando ya ni la neoliberal Unión Europea se comporte como freno para las ansias explotadoras de esta península (Cataluña incluida). Menos, todavía, si los sucesivos "exit" dejan a la Unión como una pieza de museo.
Compañeros: La lucha de clases ha terminado: ¡hemos perdido!

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