domingo, 22 de marzo de 2015

Errores políticos, manipulaciones y contexto mundial

Este puede ser un ejercicio entretenido en plan dominical. Leer este muy bien construido artículo, firmado por una catedrática de la Católica de Quito y comparar sus argumentos con la situación de las Españas (puede hacerse, también, para otros países, seguro, pero yo no lo he hecho). Semejanzas y diferencias.
El artículo, "Crónica de un fracaso anunciado: fin del “milagro ecuatoriano”", cuenta el auge y caída de una determinada política puesta en práctica por el gobierno de la "revolución ciudadana" que aprovechó un boom (el del petróleo) para lanzarse a una promoción desaforada del consumismo y el gasto público. Por supuesto, por encima de sus posibilidades, pero permitiendo que determinados sectores se enriqueciesen mientras se endeudaban. La burbuja reventó y la deuda contraída por estos últimos está teniendo que ser pagada por los que no la contrajeron o contrajeron deudas menores (hipotecas, préstamos). Si antes lo que se predicaba era "a gastar", ahora se predica "apretarse el cinturón" que, por cierto, permite que se enriquezcan los mismos que generaron el problema. Se podría haber hecho de otra forma, claro. Pero el petróleo ya no es lo que era y las "commodities" tampoco, La deuda que se contrajo con la China y el BM en su caso. hay que pagarla. Y para pagarla, hay que contraer nuevas deudas. Eso sí, lo que cuentan desde el gobierno es la "modernización" del país, que la salida del túnel está cerca y demás manipulaciones bien conocidas en otros lugares del Planeta. Nada original.
Tampoco es original el percatarse de los límites que el contexto mundial impone a las decisiones políticas. "Los que mandan" desde fuera (los bancos alemanes en el caso español) quieren que se les pidan préstamos en las vacas gordas y quieren recuperarlos en las vacas flacas (Yanis Varoufakis lo acaba de plantear aquí para Grecia). El precio de lo que se exporta (el turismo, en el caso español) tampoco está en manos de los gobernantes locales. Tampoco la moneda en que se paga en origen o en destino (la caída del euro no tiene el mismo impacto que la recuperación del dólar, pero ambos asuntos se producen fuera de España y del Ecuador respectivamente). Pero cuando el viento (exterior)  sopla adecuadamente, los bienes que produce son resultado de la inteligente actividad política de los gobiernos. Cuando ese viento sopla de cara, lo que suceda es culpa de los que tienen que "apretarse el cinturón", sean ciudadanos de a pie o exgobernantes.
Muchas, muchas diferencias. Pero me han llamado la atención las semejanzas. Aquí he mezclado unas y otras.

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