lunes, 30 de marzo de 2015

De ángulos y nalgas

El periódico ABC (Madrid), haciéndose eco de una investigación estadounidense, titulaba hace unos días: "Los hombres prefieren la curvatura de la espalda a las nalgas de las mujeres". Por lo que allí contaban, las preferencias tienen más que ver con la figura c (que ellos reproducían de la investigación original), es decir, con un determinado ángulo de curvatura lumbar. 45,5 grados en concreto.

Los hombres prefieren la curvatura de la espalda a las nalgas de las mujeres
De gustibus non est disputandum, pero se ha escrito bastante sobre la evolución del "canon de belleza" y sobre las "bases sociales del gusto". No voy a ser yo quien lo discuta. Ni, mucho menos, el estudio que cita el ABC (por cierto, con una errata en el título de la revista en que se ha publicado -por lo menos en la edición digital que he leído-). 
Pero me interesa porque pone en su sitio al sociologismo y a otras ideologías que reducen el papel de la biología en esas preferencias. La razón que esgrimen esos investigadores es simple: tiene que ver con la capacidad reproductora de la mujer y eso, aunque los varones no lo sepan, y la "ideología del género" minimice, es un criterio demasiado importante como para no considerarlo.
Hay, en efecto, numerosos comportamientos humanos cuyo origen no es social sino que tienen que ver directamente con lo más básico: la supervivencia de la especie, el instinto de supervivencia individual y colectivo. Desde el Neardental, prosiguen las explicaciones, la cuestión no son las nalgas sino aquellos indicadores físicos que parecen mostrar una mayor facilidad y predisposición a tener descendencia. 
Que después entre la sociedad y defina los comportamientos esperables de un sexo u otro (las diferencias de género) y añada detalles sobre lo que las mujeres entienden como un varón deseable y los varones entienden como una mujer deseable, tampoco se niega. Pero hay algo previo: la necesidad biológica que, cierto, podrá ser moldeada por la sociedad, pero no por ello deja de tener su lógica propia.
(Añadido el 31: me dice un amigo, muy avezado en estas lides, que a los varones lo de la descendencia no les preocupa mucho, que su interés es muy otro, expresado por una única neurona que poseen -sexual, por supuesto-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario