lunes, 2 de febrero de 2015

Mentirosos sin fronteras

Los añado a mi lista de "sinfronterismos" favoritos, detrás de "aduaneros sin fronteras" y "nacionalistas sin fronteras". Pero ahora con base tal vez empírica. Se trata de este artículo que trata de quien ha sido director de un conocido periódico alemán y que acaba de publicar un libro en el que cuenta las veces que salieron en su periódico artículos "enviados" por la CIA y que sabía eran falsos. Se trataba de crear un determinado estado de opinión entre los lectores del tal periódico, entre los llamados "de referencia". 
Los detalles de la historia son sabrosos e incluyen que su libro ha sido recibido por un clamoroso silencio por parte de los demás periódicos y que los abogados de su periódico le amenazaron con acciones legales si lo publicaba.
Como ya sucedió con el libro del joven norcoreano que había vivido desde niño en campos de re-educación del régimen, conviene aplicar un discreto coeficiente corrector a estos propósitos. El joven exageraba, pero con fundamento en la realidad empírica.
Tal vez la cosa ahora no sea tan grande como el periodista dice (y tiene que decir si quiere vender su libro en cantidad suficiente como para que le compense en su nuevo trabajo). Pero sí resulta verosímil que los periódicos "planten" noticias falsas siguiendo los dictados de la superioridad, sean los propietarios, los accionistas principales o las agencias de "inteligencia" internacionales (no solo las estadounidenses).
De algún periódico de Madrid me lo han contado en privado miembros de su consejo de redacción: llamadas de la superioridad diciendo si se podía publicar algo sobre un tema o diciendo qué se debía publicar sobre el mismo. Otras veces, es la embajada (la que sea) la que da la vara para que las noticias de su país sean las "apropiadas". Las de USA son clásicas. También las de Israel, so pena de desencadenar una campaña contra el "antisemitismo" del periódico en cuestión.
Soy un ávido consumidor de periódicos. Me encanta. Pero no me impresiona lo que encuentro. Eso sí: peor sería si me lo encontrase en twitter donde sé que hay especialistas en crear, difundir, orientar, corregir opiniones. 
¿Qué es la verdad? le preguntó Pilatos a Jesús de Nazaret y este no contestó en ese momento. Decir que él es la Verdad es todavía más arriesgado y Pilatos tenía sus buenas razones de escéptico para no tenerlo tan claro. 
Ya he puesto aquí, en otro post, el enlace con los criterios para no dejarse engañar por las noticias. Pero sabiendo que nunca llegamos a estar seguros de si nos están volviendo a engañar o no. A mí me han engañado muchísimas veces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario