viernes, 6 de febrero de 2015

Lobo solitario

Se está difundiendo ese vocabulario para referirse a los yihadistas que actúan por su cuenta, muchas veces al margen de organizaciones fichadas como terroristas (EI, Al Qaeda y sus franquicias) y que plantean un creciente problema de seguridad, por lo que exigen medidas policiales extraordinarias.
Aquí se plantean serias y fundamentadas dudas al respecto, amén de expresar el temor de que estos discursos a lo que lleven sea a un "estado policial" que, so capa de defender al ciudadano frente a los lobos solitarios, acabe vigilando todos los ámbitos de la vida privada de todos sus ciudadanos, ya que "cualquiera puede ser un lobo solitario". Una mala definición del delito de terrorismo es peligrosa. Como una mala definición de lobo solitario (terrorista, por supuesto, e islamista por antonomasia)
El artículo que cito incluye también sus dudas sobre la facilidad con la que el ataque de un individuo aislado tenga que ser necesariamente yihadista. El contraejemplo extremo fue Breivik en Noruega, pero los hay abundantes en los Estados Unidos. Si hay que clasificarlos por religiones, no parece que la musulmana sea la que tiene que aparecer necesariamente. Incluso algunos atacantes que resultan ser musulmanes no atacan por serlo sino por otros motivos. También ETA estaba formada por varios cristianos católicos y es obvio que no mataban precisamente por su religión. En un caso como en el otro, atacaban a pesar de su religión e incluso contra su propia religión.
Las preguntas sobre los lobos solitarios realmente existentes (es decir, ya detenidos) no tiene que ir primariamente hacia su religión sino hacia su estado mental y hacia su contexto social. En el caso de ETA, eran pocos los lobos solitarios y sí parece que la ideología (no la religión, como he dicho) era lo que les hacía ver el mundo de una determinada manera y les proporcionaba claves para entender cómo cambiarlo, entre ellas la violencia.
Hubo, sí, lobos solitarios anarquistas en la Europa del siglo pasado que pensaban en los términos de ETA recién indicados: creían que, mediante el acto extremo, la sociedad tomaría conciencia de dónde residía el problema y actuaría en consecuencia. Había, claro, atentados en los que lo que primaba era la organización (amén de los atentados fomentados por la policía por motivos variados que incluían la autolegitimación).
Pues eso. Existen, algunos son musulmanes y algunos menos son yihadistas. Pero no todos son musulmanes ni yihadistas (recuérdese que no todos los musulmanes pertenecen al Islam radical y no todos los que se adscriben al Islam radical optan por el salafismo y por eso que, desde fuera, se llama yihadismo -la yihad, para la mayoría de musulmanes, tiene poco que ver con la violencia). Hay que distinguir, hay que preguntarse por su contexto y su estado y hay que desconfiar sobre todo en los casos en los que el lobo solitario es fácilmente abatido. El juez Nisman no era un lobo solitario (¿era un "vangador justiciero", un instructor chapucero, un agente del Mossad, un resentido con el gobierno, un vendido al imperio? ni idea) pero las dudas que genera su muerte tendrían que extenderse a los que sí han ido por libre en un atentado irracional y a los que se les llama, sospechosamente, lobos solitarios.
(Añadido el 8 de febrero: A este asesino asilvestrado nadie, en Georgia ni fuera de allí, le ha llamado "lobo solitario")
(Añadido el 14 de febrero: informes y opiniones sobre el aumento, en los Estados Unidos, de personas armadas, con extrañas ideas sobre los demás en general y algunos grupos en particular y con suficiente grado de frustración como para descargarla sobre tales grupos. ¿Musulmanes?)
(Añadido el 3 de marzo: otro estudio sobre los lobos solitarios estadounidenses con cuantificaciones sobre personas, planificación, armas etc. y constatando que, después del 11-S los ataques no-yihadistas han sido más numerosos que los yihadistas locales)

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