martes, 17 de febrero de 2015

Chomsky, la Unión Europea, Syriza y Podemos

Me ha interesado esta entrevista a Chomsky por cuatro razones
1. El autor es bien consciente de los males que aquejan al mundo en estos momentos y cómo nos acercamos a la catástrofe (usa la metáfora del reloj del Bulletin of the Atomic Scientist que ya he citado en otras ocasiones). Sin embargo, distingue entre el pesimista que se queda inactivo ante tantos problemas y el que se plantea qué se puede hacer y lo hace. Obvio que no se trata de la "omnipotencia de las ideas", de los ingenuos que creen que basta con desear ardientemente algo como para que se produzca. Un buen diagnóstico no lleva implícita una buena terapia. Y cada cual hace lo que puede, no más. Pero tampoco menos.
2. Su diganóstico de la Unión Europea es cáustico: lo que se está pretendiendo es acabar con el Estado de Bienestar y las conquistas laborales al tiempo que se aumenta el poder de los ricos. Se están destruyendo sociedades, pero eso no pasa de ser una nota a pie de página en los despachos del Bundesbank (o del BCE, añado). Su texto:
Now Europe is one of the worst victims with these economically crazy policies of austerity under recession. Even the IMF says that makes no sense. But it makes sense from another point of view: they are undermining the Welfare State; they are weakening labor; they are increasing the power of the wealthy and the privileged. So you can see in their failure there is a success that happens to be destroying societies. But that’s kind of the footnote that you disregard when you are sitting in the offices of the Bundesbank.
3. Su idea de socialismo, que no es, precisamente, lo que se puso en práctica en la URSS donde la revolución de los bolcheviques significó la gran derrota del socialismo llevando a la tiranía y a la marginación de los trabajadores controlados por el Líder. Su texto
Russia was more remote from socialism than the United States is; the Bolshevik revolution was a major defeat for socialism; it undermined the socialist movement and it led to autocratic tyranny in which the working people were basically what Lenin called a proletarian army under the control of a leader who had nothing to do with socialism.
4. Y ahora su opinión sobre Syriza en Grecia y, secundariamente, sobre Podemos en España. Syriza sería un partido de izquierda, claro, pero sin exagerar. No es revolucionario. Es anti-neoliberal, pero en ningún momento está hablando del control de la industria por parte de los obreros. Ni ellos ni Podemos ni siquiera son socialistas en el sentido tradicional. Su texto
Syriza is by today’s standards a left party, but not particularly because of its programs. It’s an anti-neoliberal party. They are not calling for workers’ control of industry.
They are not even traditional socialists. That’s not a criticism; I think it is a good thing, and the same with Podemos, which basically is a party that’s rising up against the neoliberal assault, which is strangling and destroying the peripheral countries.
5. Mi comentario: Son opiniones. Fundadas, pero que no todas son fácilmente demostrables fuera de toda duda. Y respetables. No se trata de estar de acuerdo con todo lo que dice (eso es beatería o incluso fundamentalismo), pero es igualmente infantil desdeñarlo todo. Omnia probate, quod bonum est tenete, como ya decía Pablo de Tarso.

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