domingo, 8 de febrero de 2015

Barbari ad portas?

El truculento asesinato del piloto jordano a manos del Estado Islámico, cuidadosamente trasmitido y, en algún caso, retransmitido, ha generado la comprensible reacción de rechazo y horror ante tamaña barbarie. En algún caso, el mensaje implícito en televisiones "occidentales" era que esos bárbaros ya están ante nuestras puertas, dispuestos a entrar en nuestro territorio sea en forma de "lobos solitarios", células asilvestradas o resultado de operaciones teledirigidas desde el comando central yihadista.
Claro que, inmediatamente, ha habido quien ha recordado actos igualmente barbáricos producidos por esos "occidentales" que se sienten amenazados. No se trata de viejos asuntos como la inquisición, la caza de brujas después quemadas en la hoguera o el castigo a herejes en la cristiana Europa de las guerras de religión. Se trata de los casos de linchamientos producidos en ese "occidente". Los hay en Europa, Asia, África y, sí, América (desde México hasta la Patagonia). Y los ha habido en los Estados Unidos: 4.743 linchamientos entre 1882 y 1968, el más dramático de los cuales se habría producido en 1916, en Waco, Texas, cuando un joven negro, Jesse Washington, fue quemado vivo, pero, encima, haciéndole entrar en el fuego para después sacarle y volverle a meter como si fuese una "barbacoa" (así hablaba uno de los presentes). La fotografía y estos datos vienen aquí y, para los que han visto lo del piloto (yo no la he visto: las televisiones que sigo han cortado la parte más horrorosa del evento) pueden comparar los efectos de tal barbarie.
Pero es que hay más: "Shock and Awe" contra Irak, bajo órdenes de Bush, entre marzo y abril de 2003. Se trató de 29.000 ataques aéreos con bombas de 225 kg. que produjeron la muerte de 2.760 civiles en esos dos meses (24.865 en dos años) de los cuales 46 por ciento eran mujeres y 39 por ciento niños. 
Si de quemar se trata, no se olvide que se usaron bombas BLU-82B de algo más 6.000 kg., que no dejan cráteres, pero que queman a todo lo que encuentran en kilómetro y medio a la redonda. Se dejaron de usar en 2008, pero quemaron a mucha gente (todos estos datos y sus fuentes están aquí)
En nada reduce la barbarie del Ejército Islámico. Simplemente, recuerda la barbarie del ejército "cruzado" (como en un primer momento lo calificó el mismo Bush). Los bárbaros no solo están a las puertas. También están dentro.
(Añadido el 9: Más casos de nuestros bárbaros, aquí)
(Añadido el 12: otro de nuestros bárbaros. Séalo o no, bárbaro no se nace, se hace. Y, mientras, los medios haciendo su papel)
(Añadido el 14: en torno al 60 por ciento de las muertes causadas por Israel en el pasado ataque a Gaza eran civiles, mujeres y niños sobre todo. Para ser "daños colaterales" son muchos daños. Por lo menos 508 personas)
(Añadido el 16: TonDispatch de Tom Engelhardt que comienza, como mi post, asombrándose de lo fácil que es horrorizarse con la barbarie de los otros y lo difícil que es hacerlo con la propia)

No hay comentarios:

Publicar un comentario