miércoles, 14 de enero de 2015

Derechos humanos violados

Recapacitemos ahora: malo es que los caníbales se coman a los misioneros, pero es peor cuando los misioneros se comen a los caníbales. Vayan algunos casos para una reflexión desapasionada, de cabeza fría.
Hace años escuché decir a un candidato a gobernador de un estado mexicano que los derechos humanos eran para los humanos, no para las ratas. Es un ejemplo de cómo prescindir de tal engorro: declarar que los destinatarios no son humanos.
Cuando ya se habían formulado los derechos del hombre y del ciudadano (fue en 1789), los nazis del siglo XX aplicaron la misma triquiñuela en los campos de concentración: declararon sub-humanos a judíos y gitanos, con lo que, obviamente, los tales derechos no se les aplicaban.
Yendo todavía más atrás en el tiempo, la Controversia de Valladolid (1549) enfrentó a Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de las Casas a propósito de la conquista de América. El problema de fondo era saber si los conquistadores tenían derecho para ocupar tales tierras y, sobre todo, si tenían derecho a forzar el trabajo de los indios. Si los habitantes de América resultaban ser humanos, la cosa se ponía complicada para su explotación. Así que los dos religiosos discutieron si los indios tenían alma, es decir, si eran tan humanos como los europeos. Sepúlveda decía que no y De las Casas que sí, aunque parece que ambos estaban de acuerdo en que se podía esclavizar a los negros, mucho más alejados de la humanidad que los indios.
Los derechos humanos salieron a relucir a finales de 2014 en el contexto del acuerdo entre Obama y Castro sobre la tenue mejora en las relaciones entre sus respectivos países, cosa que algunos vieron como un triunfo del castrismo, otros como una infamia por parte de Obama y los de más allá como un ingreso de ambos gobiernos en la modernidad, superando anacronismos. La nota leída por el ministro de Asuntos Exteriores español hablaba, en efecto, de “democracia y derechos humanos” en la línea de varios mandatarios occidentales. En Cuba, se insinuaba, los derechos humanos eran violados por el gobierno de los Castro, y eso había que ponerlo sobre el tapete para que quedase claro..
Se supone que los derechos humanos son para los humanos, “caníbales” incluidos.. Y sus violaciones deben ser denunciadas vengan de donde vengan. Cierto que en Cuba algunos derechos del hombre y del ciudadano, derechos básicos, no son respetados y no está de más el subrayarlo. Pero también están, al mismo tiempo, las tremendas violaciones de los derechos humanos por parte de los torturadores de la CIA y otras agencias gubernamentales planetarias. Se habían venido a saber, más o menos, por las mismas fechas y si en este caso no se denunciaban, como no se denunciabaGuantánamo, que está en Cuba, tal vez era porque se consideraba que los torturados pertenecían a la categoría de sub-humanos o se ponía, por encima de los derechos humanos de unos, los derechos a la seguridad de los posibles objetivos de actos terroristas (por cierto, el informe del Senado mostraba que, desde ese punto de vista, las torturas habían sido inútiles: no habían proporcionado información relevante). Que yo sepa, nadie ha sido acusado ni, por tanto, condenado por tales fechorías. Y Guantánamo sigue aún en Cuba.
Se puede discutir si la pena de muerte está entre las violaciones de tales derechos. Hay quien piensa que sí, y lleva a cabo campañas para su supresión. Con independencia de lo que se piense al respecto, la pena de muerte tiene una característica particular: es irreversible. Viene a cuento porque, por las mismas fechas, se supo del asesinato judicial de George Stinney Jr. en 1944. Y si en otros casos en lugar de ajusticiados hay que decir asesinados judicialmente, en este con más razón. Stinney, de 14 años, había sido llevado a la silla eléctrica (hubo que ponerle algo en el asiento para que llegase a los electrodos) por un delito que no había cometido. Más: con su masa corporal era prácticamente imposible que hubiese sido culpable. Pero, negro, fue condenado rápidamente por un jurado de blancos... y exonerado del crimen a finales de 2014. 
Todo hay que decirlo: las penas de muerte se han reducido en los Estados Unidos durante 2014, aunque ha habido varios casos de extrema crueldad en su ejecución. Y no son el país con más aplicaciones. La China o Arabia Saudita le ganan en tal porfía. Cuántos han sido violaciones irreversibles de derechos humanos de inocentes, eso todavía no se sabe.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Aquí algo más sobre Charlie Hebdo. La frase inicial es atribuida a Bernard Shaw y tiene evidentes tonos coloniales. A estas alturas, todos somos caníbales de una forma u otra, pero todos creemos estar en el lado de los misioneros: nuestros valores son sagrados y no pueden ser tomados a broma)
(Añadido el 17: Aquí hay un brillante artículo de Chomsky comparando la historia de la intervención estadounidense en Vietnam con la de Cuba. El imperialismo, dice, actúa de forma parecida en continentes diferentes. Pero la historia manda y no es lo mismo la cuestión cubana bajo la Guerra Fría que después. ¿Derechos humanos? ¿A quién le preocupa eso? Léase y disfrútese).

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