jueves, 4 de diciembre de 2014

Timeo "post-" et dona ferentes

Por más que resulten simpáticos, los "post-" me resultan incómodos. Me refiero, por ejemplo, a "post-moderno" y su énfasis en narrativas, discurso, sentimientos, estética. Siempre me pregunté qué quedaba fuera y, sobre todo, a quién se aplicaba ese "post-" de la postmodernidad. Si ya tenía problemas con la modernidad (algo eurocéntrica, algo universalista, algo cegata), no te digo los que tenía con la "postmodernidad".
Ahora encuentro otro post-, el de la post-racialidad. No me han preocupado las supuestas "razas" ni creo haber caído en el racismo de suponer que esas supuestas "razas" pueden jerarquizarse en superiores e inferiores haciendo superiores e inferiores, respectivamente, a todos sus supuestos componentes. Vista la violencia de los "blancos" organizados en tribus futbolísticas, no sé por qué los "negros" van a estar en la misma categoría. Es fácilmente constatable que el racismo se aprende (no la xenofobia, que es una reacción animal -común con otros animales- ante el percibido como extraño y, por tanto, impredecible-, pero que puede ser educada sin demasiado esfuerzo, de modo que la amígdala primitiva dé paso al neocórtex post-animal -sí, post, porque va después en la cadena evolutiva constatable-).
Aquí se enumeran las razones para dudar de la post-racialidad estadounidense en particular en el contexto de Ferguson y siguientes. Ya no hay raza, ya no hay racismo, se afirma. Sin embargo, en las mentes de los ciudadanos sigue habiendo racismo y, por tanto, razas: grupos humanos estigmatizados aparentemente por sus características físicas y, por tanto, condenados a la violencia estructural de la segregación y la marginación de las que algunos se escapan (Obama es el ejemplo visible, pero hay muchos más), pero que se aplica a la mayoría de los así clasificados. Aquí un caso chusco.
No hay tal post-racialidad. No hay tal post-modernidad. La diferencia es que las razas no existen excepto en las mentes. Muy numerosas, por cierto. La modernidad tampoco existe, pero son pocos los que creen en ella. Queda para académicos. El racismo, no. Queda para los que lo sufren.
Total: desconfianza hacia esos "post-" o por lo que, sin querer, ocultan o por lo que, programadamente, intentan ocultar.
Sin comentarios sobre el gráfico del Pew Research Center sobre cómo ven los "blancos" y los "negros" el uso de excesiva violencia por parte de la policía:
Whites, blacks consistently hold different views of police use of excessive force.

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