domingo, 28 de diciembre de 2014

Conservador

El que cree que "seamos realistas, pidamos lo imposible" es una frase sin sentido en política: es sobre lo posible sobre lo que hay que discutir. El resto es charlatanería.
El que cree que "all politics is local", que toda política es local o, a lo más, que hay que "pensar localmente y actuar localmente" porque es en lo local donde está el ámbito de la acción posible. Hay que rechazar el "pensar globalmente, actuar localmente" porque eso sería reconocer que lo posible es menor de lo que se proclama: lo global tiene sus efectos sobre lo local aunque no sea más que limitando el campo de la acción posible.
El que cree que "pensar globalmente, actuar globalmente" es una forma de perder el tiempo. El mundo es como es y no se puede cambiar. Cambia, sí, pero no por lo que hagamos nosotros.
El que cree que solo actuando localmente se puede cambiar el mundo.
El que cree que el "narcisismo de las pequeñas diferencias" es algo a aconsejar a y a promover en los adversarios. Las discusiones típicas de la izquierda sobre matices o, peor, palabras, tienen un efecto importante: dividir a la izquierda, así que, bienvenidas sean.
Eso sí: hay conservadores de derechas y de izquierdas, ocupados en el crecimiento y ocupados en la igualdad, defensores de unos intereses y defensores de otros (cuáles sean y si son de clases sociales "clásicas" o "renovadas" es otra cuestión). Y no todos cumplen con todas estas características. Yo mismo me veo reflejado en algunas sí y en otras no. Lo que no tengo, a diferencia de muchos conservadores, es la retórica de estar trabajando por el "bien común".

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