martes, 11 de noviembre de 2014

Conflictos catalanes

"Hay lucha de clases, cierto, pero es mi clase, la de los ricos, la que la está llevando a cabo y la vamos ganando". Eso decía hace unos años Warren Buffett. Vaya eso por delante. Pero es a otros conflictos a los que me quiero referir. Los sitúo en tres niveles y el orden de aparición no implica que sea el orden de importancia. Más bien, habrá quién tome uno u otro como "determinante en última instancia", cosa difícil de probar si no es por pre-juicio, es decir, por algo anterior al juicio sobre cómo son las cosas. Entiendo por conflicto la situación en la que dos o más actores (raramente dos) persiguen o manifiestan objetivos incompatibles entre sí. Todos quieren la misma cosa y no es divisible o uno quiere exactamente lo contrario del otro o los otros de forma no compatible.
Estos son los conflictos convenientemente agrupados.
1. Conflicto electoral. Es el que se da entre partidos que o temen perder votos o desean incrementarlos significativamente. 
a. En Cataluña es el conflicto interno en Convergència i Unió, al parecer ya resuelto por ruptura de la coalición, con Convergència más independentista y Unió menos. Y es el conflicto externo entre Convergència y Esquerra Republicana de Catalunya que explica que los primeros quieran ir en una única lista en unas elecciones plebiscitarias y los segundos, que tienen las de ganar, no, aunque fuera lo que que mejor lleva a la independencia que dicen defender, pero lo primero es lo primero: el voto. 
b. En España es el conflicto interno del Partido Popular (entre negociadores e intransigentes con el gobierno catalán) y el conflicto interno/externo entre el Partido Socialista Obrero Español y el Partit dels Socialistas de Catalunya peor llevado que el que se da entre el Partido Popular-Madrid y el Partido Popular-Barcelona. También está el conflicto externo del PP con UPyD por ver quién es más españolista y el que hay entre el PP y el PSOE por ver quién tiene mejor respuesta a la "cuestión catalana".
2. Conflicto social (además del ya citado usando a Buffett) entre unionistas y secesionistas. La simplificación de "Catalonia Overwhelmingly Voices Desire for Independence" parece exagerada por el sujeto de la frase: no es Catalonia, sino una parte de la misma. Lo mismo este otro: "‘90% of World’s Cyber Attacks’ Target Catalonia During Independence Vote, Government Says" que dice el Newsweek. Es un poco exagerado (y de dudosa constatación) que fuese el 90%. En todo caso, no tenía como objetivo a Catalonia sino a determinadas páginas y portales originados en dicho lugar.
Este conflicto social se refiere, más bien, a lo que ya expresaba hace un momento aquí, a saber, a la diferencia (que lleva al conflicto) entre secesionistas y unionistas. Planteado así, no se pueden satisfacer ambos objetivos simultáneamente a no ser que se consiga un "Estado libre asociado a España" como proponía Ibarretxe para el País Vasco. 
Es una cuestión de sentimientos y las encuestas no acaban de dibujar un panorama claro a la hora de clasificar a los habitantes de Cataluña entre los que solo se sienten catalanes, los que solo se sienten españoles, los que se sienten más españoles que catalanes y los que se sienten más catalanes que españoles (también los hay internacionalistas o post-nacionalistas, pero esos no aparecen en las encuestas). La impresión es la de división en dos grupos (pregunta 24) más o menos iguales (pregunta 36) No es, por tanto, cuestión de que solo uno de los grupos representa a Cataluña ante el mundo.
Pero también es una cuestión de objetivos políticos relacionados, muy confusamente, con los conflictos del grupo 1. Como los partidos políticos cambian sus estrategias, las adscripciones a una u otra política cambian también con el tiempo. Una interpretación (por desgracia no la única) de los datos del domingo de la consulta todavía en curso es, precisamente, que estamos hablando de un empate que no es fácil saber cómo se reflejaría en unas elecciones "plebiscitarias" (signifique lo que signifique tal palabra).
3. Pero Cataluña no está en un vacío. Por supuesto, está en la Unión Europea y ahí el conflicto es menor: la mayoría de posiciones secesionistas (no todas!!, pienso en las CUP) dan por supuesto que seguirían en la Unión, cosa que, desde la Unión, no se ve tan claro y temen la proliferación de casos semejantes (candidatos los hay). Pero, obviamente, se trata del conflicto con el gobierno de Madrid que utiliza el españolismo en amplios sectores como baza electoral frente a otros partidos que compiten por ver quién es más españolista. 
El conflicto es, precisamente, el de la secesión o el status quo (o con arreglos como el pacto fiscal o el federalismo) y caso de que un conflicto derivase en violencia, podría ser este (como los que piden que el ejército -español, por supuesto- tome cartas en el asunto) aunque también el anterior (violencia social entre grupos radicales enfrentados en las calles). Para la "investigación para la paz" , ahí está el reto:diagnóstico, pronóstico y terapia de las relaciones entre ambos gobiernos (conflicto 3) y de las relaciones entre grupos sociales (conflicto 2). No en decir quién tiene razón o quien monopoliza la Verdad (vuelvo al tema mañana).
0. En los tres niveles se usa "pueblo", "nación" o "patria" con relativa facilidad, dando por supuesto que se trata de "cosas" observables y constatables y no de construcciones (metáforas las he llegado a llamar aquí) históricas, es decir, cambiantes, no-eternas. Cada una de las partes tiende a atribuírselas a sí mismo (pueblo español, nación española, patria española o pueblo catalán, nación catalana, patria catalana)  y a negársela al otro lado y esa es la manifestación, en el terreno simbólico, de este conflicto.
Introducir el derecho en este conflicto no suele llevar a otra cosa que al mantenimiento del status quo. El derecho constitucional frente al derecho de los pueblos a la autodeterminación. Se ha dicho, y creo que es razonable, que ese no es el camino para resolverlo. Para ello, haría falta verlo como parte de un proceso político en el que las diversas partes (no solo una) aprendan a "conllevarse" y encontrar acuerdos acomodos mutuamente satisfactorios aunque sea a costa de reducir las demandas por ambas partes.
Independencia frente a Madrid, manteniendo la dependencia de Bruselas, Frankfurt (el BCE) y Nueva York (el FMI), es decir, la "troika", queda bien para los objetivos del primer conflicto, puede engañar a los del segundo y, ciertamente, no resuelve el tercero. Pero así es la vida.

1 comentario:

  1. No sé por qué cuando se habla de elecciones "plebiscitarias" serias se da por hecho que el que obtuviese el 50% + 1 voto se llevaría el gato al agua, es decir, aplicaría su programa. Hay mayorías y mayorías: para aprobar una ley, digamos, de inmigración, vale que aceptemos la mitad más uno; pero para una decisión irreversible sería deseable una mayoría más consistente, por encima de la coyuntura. Pero para eso, claro, hace falta una ley de referéndum de independencia, algo que nadie ha pedido. Curioso, ¿no?

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