domingo, 9 de noviembre de 2014

Accidentes históricos

La caída del Muro me pilló en El Escorial, en una reunión con gitanos. Alguien (Manuel, creo recordar) lo acababa de escuchar en la radio y entró en la sala anunciándolo. Nadie se lo esperaba, claro. Ni ahí, ni en muchos sitios más relevantes para el asunto. Muchos lo deseaban, sí, y muchos habían muerto por y en el dicho Muro. Pero, ¿por qué sucedió?
Todo parece indicar que fue una mezcla de factores y nada que tenga que ver con conspiraciones, leyes históricas o causalidad única, mucho menos la de líderes clarividentes, auuque tampoco obra únicamente de los movimientos sociales. Una mezcla que produjo tal efecto. El National Security Archive lo documenta aquí.
No es el único caso. De hecho, abundan los ejemplos de hechos producidos no por una causa que permitiera haberlos previsto ("si se da A, se producirá B"). Eso habría sido fácil. Lo que ya no era tan fácil es predecir a partir de una combinación de factores, muchos de ellos accidentales.
Por supuesto que es más fácil aferrarse a teorías de la conspiración (que, por cierto, haberlas haylas), pero las más de las veces es esa mezcla casual la que produce el "accidente". Tal vez "accidente" en el sentido que le daban los escolásticos como distinto de "sustancia".

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