viernes, 31 de octubre de 2014

Riesgos mundiales

Repito hoy mi pecado de ayer: me autocito. Se trata de un texto que publiqué en 2008 con los "Riesgos para el sistema mundial". La lista sigue vigente, pero añadiendo que, al no introducir la fecha en que tales riesgos se podrían convertir en realidad, pierde todo su valor predictivo. No vale decir "tal cosa se puede producir" si no se dice cuándo. En mi defensa diré que, además de las profecías que se autorrealizan, hay profecías que se hacen con el deseo implícito o explícito de colaborar en que no se realicen. De mi lista (y de las otras listas que reproduzco) hay riesgos que escapan totalmente de la capacidad de reacción de un ciudadano corriente y moliente. Paciencia. Pero otros sí que están en manos por lo menos de los que son elegidos por ese ciudadano mediante su voto. Y algo puede hacer también en su vida cotidiana, en su contexto inmediato, en su trabajo y en su posible proyección externa.
Sigue produciéndose "la pérdida gradual de influencia de Estados Unidos, al que ningún país puede reemplazar y al que pocos están dispuestos a ayudar a promover el orden". Ese y otros factores, llevan, aquí, a anunciar "La era del desorden", cuyo "resultado será, en comparación con el período posterior a la Guerra Fría, un mundo menos pacífico, menos próspero y menos capaz de resolver los desafíos que enfrente".

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