jueves, 30 de octubre de 2014

Causas de las guerras

La disminución de los recursos, el aumento de la pobreza, la violencia generalizada y un presidente incapaz de lograr un cambio
Se pueden añadir algunos detalles, por ejemplo, la corrupción, la imposición de determinadas políticas desde fuera del país o la fractura social o territorial, y el avispado lector ya habrá comprendido que se trata de su país, es decir, del país cuyo pasaporte lleva o país en el que reside. Podría ser España, aunque la violencia todavía no esté generalizada (más bien ha disminuido con la "crisis" y las políticas de reforma o austericidas -según se prefiera-), pero el resto, encaja bastante bien. O podría ser Venezuela, aunque la imposición desde fuera no vaya más allá que la del precio del petróleo. México, entonces. Ahí sí: hay más violencia que en España y sufre imposición de políticas que no es tan clara con Venezuela.
Sin embargo, la cita con la que comienzo este post es de un reportaje sobre Yemen que publica Newsweek esta semana. Lo que añado es de mi cosecha, pero se aplica, a lo que parece, también a dicho país. Y de la cita se pasa a anunciar la posibilidad de que el país se deslice hacia la guerra civil. No así los otros citados.
Aun así, la lista de factores no es la de factores a una guerra inminente. Hacen falta otros elementos (en el cuadro 1, mi lista de factores posibles). The Economist, hace años (también mi texto tiene los suyos) daba este gráfico tomado del Instituto de Heidelberg sobre Investigación de Conflictos Internacionales. Pero, me temo, sabemos de las causas cuando ya se ha producido el estallido. Obvio que predicar benévola e inocentemente sobre "cultura de paz", al estilo de la UNESCO de Mayor Zaragoza, no es suficiente, vistas las listas disponibles.

Lo que queda por dilucidar es hasta qué punto hay indicios de guerra en los tres países indicados. Yemen, parece que sí. Los otros dos, tienen cosas en común y cosas que los diferencian. Venezuela, tiene al "imperio". España, al secesionismo. Son precipitantes, no causas.

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