jueves, 18 de septiembre de 2014

Escocia independiente y más

Stiglitz lo resume en estos cuatro puntos que, una vez más, vienen a demostrar las diferencias con Cataluña, Córcega, "Padania" sin detenernos en Gales, País Vasco, Flamencos-Valones, Bretaña y alguno más que sin duda ahora se me escapa.
The Scottish pro-independence campaign is based on four claims. 
The first is cultural: to protect and strengthen the identity of the Scottish people.  Las señas de identidad, ese curioso invento, pueden convertirse en un argumento movilizador y emocional. No resiste un análisis empírico ya que sea cual sea el rasgo cultural que se elija, seguro que se distribuye según la curva noval y nunca, nunca jamás, se distribuye uniformemente entre todos los componentes del supuesto grupo identitario. Si esto de la identidad fuera tan fuerte, los escoceses que viven fuera de Escocia podrían votar y algunos (no todos) los no-escoceses que viven (y quizás trabajan) en Escocia no podrían votar. Obvio que la identidad no es la variable independiente
The second is ideological: to move Scotland toward a Scandinavian-style social democracy. Si lo anterior podría ser común con Cataluña, me temo que esto no. Un descontento con el modelo (no con las prácticas, que ese es otro argumento) que simboliza el gobierno central se puede expresar diciendo "nos vamos para montar otro modelo". En este caso del tipo escandinavo (aunque ya no está claro, después de los resultados de las elecciones suecas del domingo pasado, de qué va ese modelo). No oigo a los voceros catalanes algo parecido. Más parece un "nos vamos para mantener un modelo como el que tenemos", nada "nórdico"  y si neoliberal de manera continuista. 
En cualquier caso, la independencia no garantiza un gobierno con unas políticas parecidas o deferentes de las actuales, ni en un caso ni en el otro.  Cuando, en Cataluña, gobierne IRC con apoyo de CUP o CiU con apoyo del PP, no me parece que, habiéndose quedado en el euro y pidiendo amablemente ser admitidos en la chapuza de la Unión Europea, lo que vayan a hacer sera muy "escandinavo". Ni en un caso ni en otro. La humilde petición, vetada sin duda por el gobierno de Madrid, no va a ser factor de mucha "escandinavia"
The third is political: to bring democratic governance closer to the people. No recuerdo si ese es el principio de subsidiariedad: hacer depender de decisiones locales lo que pueda hacerse a escala local (parques y jardines, aunque no red de carreteras) y dejar las otras decisiones a nivel más alto (la moneda, el ejército, el trasporte internacional, las grandes instalaciones energéticas). No aparece en este contexto el argumento de la corrupción tal vez porque es inútil: hay corrupción -me consta- en pueblitos de 500 habitantes y la ha habido (y seguro que la hay) en Naciones Unidas. Pero, bueno, aceptemos que esa cercanía permite poder cruzarse en la calle con el corrupto o corrupta de turno.
And the fourth is economic: to lay claim to a larger share of North Sea oil and gas. Y es que el petróleo es "mío" y para mí ha de quedar. Mi "dinamismo" económico es "mío" y sus resultados no tengo por qué repartirlos solidariamente con otras regiones perezosas, atrasadas, subsidiadas y subvencionadas (si eso generaba demanda para los productos del "dinamismo", eso no se discute). El principio general es muy sencillo: egoísmo. El mismo que las élites manifiestan cuando evaden impuestos, se llevan sus dineros a Andorra y a lo más que acceden es a dar limosna (voluntariamente) a los pobres para así garantizarse la difícil entrada en el Reino de los Cielos (todo aquello del camello pasando por el ojo de la aguja y todas las interpretaciones tan chuscas que ha tenido el dicho a lo largo de la historia y según quién estuviese financiando al interpretador).
Mi opinión es muy banal, pero no tengo otra: se trata de una maniobra de élites políticas, no siempre de acuerdo con las élites económicas, que han sido capaces de suscitar ese sentimiento tan primario que es la identidad consiguiendo que de la identidad personal se pasase a algo tan artificial -y tan real en sus consecuencias- como es la identidad colectiva -recuérdese lo dicho sobre la curva normal-
No sé si ganará el sí (y entonces vendrá la parte importante: la negociación entre el SNP y los Tory con resultados que han estado ausentes en la campaña electoral) o ganará el no (como ya pasó en Quebec, aunque no sé si aquí se puede repetir como se repitió en Canadá y con el suflé deshinchándose). Intuyo que gana el no y holgadamente. La otra opción es que gane el sí y por los pelos. En cualquier caso, sin efectos en la lista de secesionistas que dicen que hay. Porque secesiones, las ha habido: más de una docena de nuevos miembros de Naciones Unidas en estos últimos años (a reseñar Sudán del Sur -at their risk-, ¿Kosovo?, ¿Crimea?). Pero me cuesta creer que sea lo que suceda hoy en Escocia influya más o menos que lo que sucedió en Quebec o en Sudán del Sur (o en Timor Este), distintos, distantes y en otros momentos de eso que llaman "crisis" que vino para quedarse más rato que el que dicen los políticos que necesitan que se vaya par poder convocar elecciones.
Nota simpática, impensable en Cataluña: los pubs tienen permiso hoy para cerrar un poco más tarde y el domingo hay previsto un ceremonial de reconciliación por parte de la Iglesia de Escocia a celebrar en la catedral de Sant Giles en Edimburgo.
Menos simpático: es obvio que las condiciones locales y ambientales cambian de caso a caso, pero todo parece indicar que nos encontramos ante un malestar de fondo del que no es fácil hacerse cargo ni encontrar analgésicos y, en su caso, antibióticos apropiados. 39 nuevos países en Naciones Unidas desde 1980. Tampoco se puede atribuir todo a la "crisis".

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