martes, 8 de julio de 2014

En política todo vale

Eso vendría a decir El Príncipe, pero dicho principio puede ampliarse, como ya hice aquí.
Se sabía que Reagan boicoteó la liberación de los rehenes estadounidenses en Irán para así asegurarse la elección frente a Carter. El secuestro de unos compatriotas con tal de conseguir el poder. Minucias. Ahora un insider cuenta algo mucho más cutre: Nixon participó en la conjura republicana para boicotear las negociaciones de paz con el Vietnam en 1968. Una vez más, venimos a enterarnos de cosas de este tipo gracias no a los desvelos de la policía o de la oposición, sino gracias a "uno de los nuestros" (con la corrupción suele suceder algo parecido: son los de dentro los que levantan la liebre). En un caso y en otro tienen que ver con el poder, solo que los cuatro años adicionales que duró aquella guerra (y los muertos que causó en el Vietnam y en las tropas estadounidenses) son un precio demasiado alto con tal de conseguir el poder. Demasiado alto para los muertos y la destrucción causada. Para el que consigue el poder, una minucia. ¿Principios? ¿Ética? Qué disparate.
Una moraleja adicional: tanto en el caso de Reagan como de Nixon (para ser exactos, de sus respectivos centros estratégicos), lo que se hace es para conseguir el poder. Así que no vendrá mal desconfiar también de lo que se dice desde la oposición. Del gobierno, desconfiar, siempre.
(Añadido el 11 de agosto: Confirmado lo de Nixon desde fuente poco sospechosa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario