lunes, 28 de julio de 2014

Corrupción comparada

He seguido con mucho interés un breve intercambio de correos entre varios viejos amigos míos, desde perspectivas y países diferentes a propósito de la corrupción en los respectivos países. Mi cuarto a espadas:
1. La corrupción, como el tango, es cosa de dos. Conviene preguntarse no solo por los corrompidos sino también por los corruptores. Estos últimos usan su dinero o el de sus empresas para mejorar sus expectativas de beneficios. Los corrompidos toman decisiones contra el interés general a cambio de dinero. Desde el punto de vista ético, ambos son rechazables. Desde el punto de vista legal, habrá que ver cada caso.
2. La corrupción tiene, por lo menos, dos variantes: la corrupción mosquito (aduaneros, policías de tráfico, funcionarios en general que pueden aceptar dinero por agilizar un procedimiento) y la corrupción dinosaurio, la de las grandes empresas comprando o alquilando políticos para que sus decisiones encajen con los intereses de dichas empresas.
3. Hay una corrupción más, la internacional, generalmente de empresarios de países centrales (o de multinacionales de cualquier país, central o periférico) a políticos o funcionarios de países periféricos (aunque ha habido algún caso de casas reales de país centroeuropeo implicadas en corrupción)
4. La comparación entre países es problemática. Lo que ha estado publicando Transparencia Internacional ha sido "percepción de la corrupción", y la percepción puede deberse a casos sonados en el momento de hacer la encuesta o al silencio cómplice de los medios de comunicación. Lo que sigue publicando Gallup es "experiencia de la corrupción" y esa es, casi por necesidad, corrupción mosquito.
5. Lo de los medios es importante. No hay por qué suponer que "todos" los políticos son corruptos y "todos" los medios de comunicación son angélicos (angelicos testes). Los intereses de estos últimos (los medios, no los testes) pueden hacer que se acuse en falso o que se mangifique lo pequeño y se oculte lo grande. Opinión pública, medios y policía no suelen coincidir en sus apreciaciones. Y sé de un par de casos condenados por los medios y absueltos por la justicia justiciera (no la corrupta, que también la hay).
6. También es importante distinguir entre nivel de corrupción (con independencia de cómo lleguemos a establecerla, que, como he dicho en el punto 4, es problemático) y tendencia de tal nivel. Puedo imaginar, aunque no he tenido experiencias directas al respecto, dos países con nivel diferente (por ejemplo, nivel de país A mayor que el de B) pero con tendencia decreciente en A y creciente en B. Es la diferencia que puede entre país A en vías de desarrollo y país B en vías de subdesarrollo.
7. Sí parece claro que, tanto en un caso como en otro, la cuestión no es la "denuncia profética" sino la aplicación de medios para evitarla (haberlos haylos) y los más evidentes para detectarla y llevarla a los tribunales cuya venalidad también puede reducirse. Si no se hace nada, la corrupción genera corrupción y el que sale perdiendo es el ciudadano de a pie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario