domingo, 6 de abril de 2014

BDS y libertad de expresión

Desmond Tutu ha hecho una declaración ante los intentos estadounidenses de silenciar la campaña BDS (boycot, desinversión, sanciones) contra la ocupación (ilegal) de Palestina por parte del gobierno de Israel y de civiles apoyados por él. La campaña se inició en 2005 y ha tenido diversas ramificaciones, como, por ejemplo, la académica.
El caso estadounidense, que critica el obispo Tutu, no me extraña. Las contribuciones pro-Israel a los congresistas y senadores USA son conocidas (más o menos). Es como si Mas Canosa (padre) hubiese hecho aportaciones importantes a la campaña de Aznar: ¿cómo no iba a Aznar a ser anti-castrista?.
El pudoroso silencio que se encuentra en otras partes podría tener, además, otras fuentes (al margen del accionariado judío en algunos medios de comunicación, como es el caso de España). Se trata de la autocensura que impone el temor a ser tachado de antisemita. Vayan pues algunas palabras al respecto.
De entrada, "antisemita", como he dicho numerosas veces, no es un vocablo apropiado. "Semita" es una familia de lenguas que incluye al árabe. Es decir, que, si nos ponemos serios, "antisemita" es también "anti-árabe", no solo "anti-judío" como pretende el vocablo.
Pero que hay una corriente de prejuicio "anti-judío", eso no puede negarse. La hay y la ha habido en la historia europea, por lo menos desde el siglo XV (antes -pienso en la Escuela de Traductores de Toledo, en el siglo X- las religiones, con sus más y sus menos, convivieron pacíficamente, pero las cosas se estropearon hasta expulsiones y pogromos posteriores). Este "anti-judaísmo" consiste en ver como negativo todo lo que procede de cualquier judío. En ese sentido, estoy exento: tengo muy buenos amigos judíos que, eso sí, cuando han estado como huéspedes en mi casa, hemos respetado sus reglas para la comida sin ningún problema.
Pero,  y según me ha indicado otro amigo, que este sí ha sido acusado -injustamente, pero eficazmente-  de "antisemita", ¿qué es lo contrario de "antisemita", en el sentido de "anti-judío"? Pues el "pro-judío", aquel que ve como positivo todo lo que procede de cualquier judío o, por lo menos, no ve como negativo nada que provenga de cualquier judío, incluyendo al gobierno del estado de Israel. ¿Que ocupan más y más territorios contra las resoluciones de Naciones Unidas? Nada, no pasa nada, no hay reacción. ¿Que los controles en las "fronteras" son arbitrarios y, muchas veces, violentos -muertes incluidas-? Nada, no pasa nada. ¿Que se arrancan olivos palestinos para hacer su existencia todavía más precaria? Nada, no pasa nada.
La campaña BDS, entonces, no es antisemita ni anti-judía. Simplemente, señala, en contra del silencio de los "pro-judíos", que algo hay que hacer para defender la legalidad internacional y, en concreto, a los palestinos, incluyendo a los que viven en el estado de Israel y cuyos derechos están siendo reducidos y más que lo serán si Israel se convierte en un "estado étnico" no muy democrático, es decir, en un "Estado Judío", como parece ser el plan explícito.
No es negar el derecho de Israel a tener fronteras seguras y a la paz. Es afirmar los derechos de los palestinos. A todo esto, las conversaciones de paz siguen estancadas, que es la formulación más optimista que se me ocurre.
(Añadido el 11: como un nuevo gesto de buena voluntad, el gobierno israelí ha congelado las trasferencias financieras a la autoridad palestina. Lo cuenta Le Monde, pero no pasa nada. A los palestinos, sí)

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