sábado, 8 de marzo de 2014

Ruanda

Se cumplen 20 años del genocidio de Ruanda. Entre 500.000 y un millón de asesinatos, básicamente de tutsis a manos de hutus entre abril y julio. Misma cultura, misma lengua, pero diferente pasado colonial: los europeos colonos belgas habían tenido como "caballos de Troya" a tutsis creando, en clásica política colonial de "divide y vencerás", una tensión con los hutus que se aceleraría con la independencia, un hombre-un voto (hutus mayoritarios) y lo que llevó a la matanza que ahora se conmemora y al exilio posterior de hutus cuando los tutsis recuperaron militarmente el poder.
Las imágenes de aquel tiempo mostraban dicho exilio sin contar que se trataba de los genocidas que huían. Recuérdese la foto de aquel niño moribundo observado por un ave carroñera, que llamaba a compasión. Ganó un Pulitzer, aunque el fotógrafo acabó suicidándose.
Lo que ahora se acaba de publicar son despachos diplomáticos entre gobiernos de Bélgica, los Estados Unidos, Reino Unido y el secretariado de Naciones Unidas en los que los primeros advertían de la inminencia de tal masacre, aunque no de cómo algunos gobiernos europeos (el franés en concreto) podían fomentarla y el papel de los medios de comunicación, en concreto la radio difundiendo y fomentando el odio. Ahora se juzga a uno de los responsables, aunque otros (no ruandeses) se irán de rositas
Lecciones: 
- la supuesta "comunidad internacional" interviene cuando le conviene, no cuando hace falta
- prevenir no es curar si lo anterior es cierto
- la doble moral es la norma (Kosovo se puede independizar, Crimea no puede decidir volver a ser rusa, en ambos casos aplicando el "derecho a decidir" o las limitaciones de la respectiva Constitución según convenga)
- los medios son irresponsables tanto porque se ponen a trasmitir mensajes de odio (o de falsa compasión que alivia las mala conciencia)  como porque nadie les pide responsabilidades

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