viernes, 21 de marzo de 2014

MH370

Me llaman la atención algunos comentarios sobre el avión malaysio perdido, más allá de su uso interno y del carácter detectivesco del asunto que le hace tener gran cobertura mediática:
1. Hace ver hasta qué punto la tecnología, de la que todo el mundo se siente orgulloso, tiene evidentes limitaciones y, en más de un caso, incrementa la inseguridad (aquí). No es de descartar que tal avance imparable de la tecnología permita la dirección remota del aparato.
2. Hace ver que, a pesar de la extrema vigilancia orwelliana a la que las superpotencias y las potencias someten a la población en general, es imposible que lo controlen todo (aquí). Si van a por mí, me encuentran. Pero no pueden ir a por todo el mundo a la vez. No hay ordenador que pueda con ello (ver punto 1).
3. Dadas las peculiaridades de esta desaparición (subida a mucha altitud tal vez para neutralizar a los pasajeros, pero no a sus teléfonos móviles; presencia de cinco personas en la cabina, no de uno solo; vuelo a baja altura para tal vez para evitar ser localizados; trayectoria y desplazamiento exactamente opuesto al esperado) y dado que nadie (a estas horas) ha reivindicado ningún tipo de secuestro, no es exagerado pensar que nos encontramos ante una versión extrema de los "desaparecidos" latinoamericanos (de nuevo aquí)
Con razón andan preocupados algunos amigos muy queridos que van a cambiar su residencia (aunque sea temporal) a Kuala Lumpur. ¿Hay nuevos grupos promoviendo la violencia por la violencia? ¿Como medio de que la gente "tome conciencia", como en algunos atentados del siglo XIX?
(Añadido el 25: Esta es, en mi opinión, la reflexión más curiosa. Se ha hecho a propósito de un texto de la hija del predicador estadounidense Billy Graham y dice que esta desaparición es el primer paso hacia la "Rapture", la asunción de los creyentes al cielo, inicio del fin de los tiempos. Si entiendo bien, lo que dice la evangelista es que es un anticipo, no que forme parte. Su cita es de 1 Tesalonicenses 4:16-17. En la traducción de Reina-Valera (RVR1960) sería: 
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Tanto da)

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