miércoles, 5 de marzo de 2014

Futuros para la universidad

Hace meses comenté aquí, plagiando a Gudinas pero citándole, a dónde podía llevar la "americanización" de las universidades. Él pensaba en varios países latinoamericanos (lo he visto directamente en el Ecuador), yo pensaba en las Españas, con sus JCR, "syllabus" (que a mí me suena a encíclica papal poco afortunada, pero que es una americanización hasta en el vocabulario), líneas de investigación "main stream" y demás.
Ahora me toca seguir a Chomsky. Lo que plantea aquí es lo siguiente y conviene tenerlo en cuenta cuando se observa cómo el modelo estadounidense sigue ganando adeptos. Primero, cómo está evolucionando la sociedad (las sociedades, si se prefiere) en las que están insertas las universidades. Después, las consecuencias para el funcionamiento de la universidad.
Las sociedades (por lo menos las euro-americanas, que son las que observo) se están dividiendo cada vez más en una "plutonomía" (capacidad de mandar por parte de los ricos) y un "precariado". Lo de plutonomía no es manía de "progre" sino que toma el vocabulario de Citigroup convocando a un simposio con tal título. En su publicidad se dice que:
The Uber-rich, the plutonomists, are likely to see net worth-income ratios surge, driving luxury consumption.
Los "plutonomistas" son, pues, los hiper-ricos, con rentas crecientes como crece su consumo de lujo (nota: Wealth-X y la UBS acaban de publicar su informe sobre los hiper-ricos, Connecting you to wealth. World Ultra Wealth Report 2013).
¿Qué hay al otro lado, según Chomsky -y no solo según dicho autor-? El "precariado". 
El modelo es sencillo: Hiper-ricos que se enriquecen y "precariado" al que se le somete a empleos, efectivamente, precarios para abaratar su coste y, también, para aumentar su sumisión, pues temerán siempre que si se mueven les van a despedir. Es el sistema Wal-Mart, dice Chomsky.
La traducción a las universidades (dejémoslo en las estadounidenses y según dicho autor) es sencilla: se reducen los funcionarios y se aumentan los precarios haciendo que, además, los cargos estén menos ocupados por académicos y más por gestores. Traducción: reduciendo los funcionarios y aumentando los precarios se consigue 1. reducir los costes (ya reducidos en los presupuestos para investigación, en el caso de España) y 2. tener a los docentes entretenidos en "hacer carrera" y ajenos a cualquier tarea crítica, no sea cosa que los gestores les despidan por díscolos. Eso sí, añado, todo ello adornado con soflamas en pro de la "excelencia", pero mostrando a las claras lo que significa: conversión de la universidad en una empresa con todas sus virtudes, pero con todos sus defectos. ¿Gana con eso la sociedad? Pues no lo sé, pero sí sé que el problema no está en la universidad sino en la sociedad.
(Itziar me acaba de enviar la traducción del artículo de Chomsky. Está aquí)

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