lunes, 31 de marzo de 2014

Elementos no económicos en la economía

Me llegan dos textos sobre el asunto, que me han hecho pensar.
El primero se refiere al papel que las "narrativas" (palabrita que no me gusta nada, pero qué le vamos a hacer) tienen sobre la actividad económica. No es novedad. El poco sospechoso (o muy sospechoso) George Soros lo afirmaba hace bastantes años: lo que se dice sobre le economía afecta a la economía. Claro que el que lo dice debe de tener algo de peso. Lo que diga yo es irrelevante. Lo que diga el gobierno, no tanto. Él lo llamaba "reflexividad", cosa que, de ser cierta, abre posibilidades interesantes a las discusiones académicas sobre la economía, si dichas discusiones se quedan en un despacho y no llegan a nadie o si se difunden en medios de amplia difusión (el caso de Krugman en el New York Times).
Pero, cuidado, es cierto que hay profecías que se autocumplen; si se extiende el rumor de que mi banco está al borde de la insolvencia correré, como muchos otros, a sacar mis magros ahorros de dicho banco con lo que, si el rumor era falso, no importará nada: el banco se convertirá en insolvente. Pero también hay profecías suicidas. Buena parte del marxismo de Marx (no de su escolástica) puede clasificarse de tal: hecha la profecía sobre la crisis terminal del capitalismo, los beneficiados por el sistema corrieron a tomar decisiones que impidieran tal crisis y crearon el Estado de Bienestar, haciendo que la profecía de Marx se fuera al garete. De todas formas, como digo, para que una profecía funcione hace falta que el propagador de la misma tenga un mínimo de audiencia y un mínimo de credibilidad y que los actores implicados en dicha profecía tengan capacidad para reaccionar de manera correspondiente.
Existe, además, un tercer tipo de "narrativa": la de "que viene el lobo", es decir, la cantidad de veces que se ha anunciado la crisis terminal del capitalismo hasta nuestros días... que podría ser que sí fuese cierta y no por el peso de la "narrativa" sino porque los hechos son tozudos y ya puede un gobierno trasmitir que hay "brotes verdes" en coherencia con esta perspectiva de las "narrativas", que si la realidad es dura, ya podrán hacer profecías con la intención de que sean autocumplidas: se las llevará el viento y quedarán en las hemerotecas.
El segundo habla más directamente de la actividad académica que llaman economía o ciencias económicas (en inglés tienen la ventaja de distinguir entre "economy y "economics"; en castellano "economía" se refiere a ambas y es fuente de malentendidos). Se refiere a la discusión a la que se someten los modelos que se pretenden sean una buena descripción de lo que sucede realmente y, al mismo tiempo, sirvan de orientación para los que toman decisiones. Prescindamos de los modelos cuya relación con la realidad es prácticamente ausente y pasemos al elemento que el artículo que cito pone de relieve: lo importante de los modelos son los supuestos en los que se basan, cosa que raramente se somete a discusión, dice, sustituyéndola por observaciones sobre la elegancia matemática y su coherencia. Cierto que correspondencia y coherencia son dos criterios importantes, pero el artículo subraya la, por otra parte, evidente importancia de los presupuestos o los supuestos. Claro que el más evidente es el de suponer que los seres humanos son racionales.
Añado por mi cuenta la evolución que observo en las ciencias económicas académicas que no sé si por imperialismo que expande sus territorios o por reconocimiento de la esterilidad de los modelos abstractos, comienza a adoptar (o, mejor, vuelve a adoptar) perspectivas propias de otras disciplinas. Tal vez el caso más evidente sean las "behavioural economics" que no sé cómo se traduce al castellano, pero también las perspectivas "institucionalistas" sobre el desarrollo (económico, claro).
Visto desde fuera, hay vida después de la vida. Al fin y al cabo, la actividad económica no está separada en un compartimento estanco del resto de la vida social, que incluye la historia. Precisamente por eso Roubini concluye un texto sobre los riesgos globales afirmando:
Indeed, as was the case with the global financial crisis, investors seem unable to estimate, price, and hedge such tail risks properly. Only time will tell whether their current nonchalance constitutes another failure to assess and prepare for extreme events

1 comentario:

  1. Y una tercera, quizás más importante que las dos que señalas: la parte de ideología que disfrazada de teoría inapelable se sumistra por tantos 'guruú'

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