sábado, 15 de febrero de 2014

Respeto a la vida

Estos son los datos que NO tengo y me gustaría tener para el conjunto mundial:
0. Este sí que lo tengo: una niña asesinada posiblemente por sus padres adoptivos en Galicia.
1. No tengo el número de fetos muertos por abortos provocados en 2013.
2. (Esta es más difícil) Número de ejecutados por pena capital (asesinato judicial como los llamamos algunos) que han resultado ser inocentes porque ha habido error judicial o pruebas manipuladas por la misma policía. Un subgrupo: número de discapacitados psíquicos ejecutados. Otro subgrupo: número de no-adultos ejecutados.
3. Tampoco tengo el número de personas muertas intentando llegar a un país distinto del de origen (emigrantes "ilegales"). Pueden haber sido asesinadas directamente por la policía o con muerte provocada por los medios para impedir tal inmigración o por la dificultad del intento (dificultada además por muros, alambradas, fosos).
4. Ni el número de personas muertas en genocidios por ser de otra religión (cristianos, musulmanes) o de otra "raza" o hablar otra lengua.
5. Número de niños muertos en guerras, atentados y balaceras en 2013. Se incluyen los de la guerra de Siria, los diversos atentados con bomba (terrorismo) y entradas a tiro limpio en universidades, centros comerciales y otros lugares públicos.
6. Número de personas muertas por hambre con el subgrupo de niños (el dato es más fácil: FAO y UNICEF) y que podrían haberse evitado aunque no fuese más que "dando de comer al hambriento", aunque mejor hubiese sido evitando las causas del hambre (medioambiente, comercio injusto, corrupción de los propios supuestos líderes).
He puesto estas categorías (que están llenas de personas concretas, con padres y familiares concretos) de menos a más cantidad de personas en ellas, en mi opinión. La cantidad no es un criterio para aceptar o rechazar tales muertes y, de hecho, para los bienpensantes la reacción puede ser la inversa: a menos muertes más rechazo. Y no todas las circunstancias son las mismas: algunos quedan muy lejos (ojos que no ven, corazón que no siente; lontano dagli occhi, lontano dal cuore). O caen bajo el principio de "daños colaterales" (desde el evitar la malformación del que después no recibirá ningún tipo de ayuda llegando al riesgo para la madre en el primer caso), principio muy aplicado en los enfrentamientos armados. Pero no deja de ser curioso que el principio de respeto a la vida se aplique de forma tan poco coherente.

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