lunes, 3 de febrero de 2014

Otra no-noticia: cambio climático

Lo llama anti-noticia, pero quiere decir lo mismo que yo quería decir ayer a propósito de los olivos palestinos. Engelhardt enumera los casos que deberían tener más eco que el arresto de Justin Bieber y van desde los avances del informe de este año del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático a los cambios constatados desde el clima a la opinión pública. 
Cierto que la alarma levantada por el IPCC (si no se hace algo sobre las emisiones, en 15 años podríamos tener un nivel intratable) ha tenido algún eco en prensa "de referencia", pero mientras los motivos para la alarma aumentan, el reflejo en los medios disminuye (en algunos casos, como Reuters, de manera sospechosa). La razón podía estar en lo que decía al respecto Jeffrey Sachs y se publicaba ayer
Lamentablemente, unas pocas compañías petroleras (ExxonMobil y Koch Industries son las más destacadas) han dedicado recursos enormes a sembrar la confusión aun en los casos en que existe un claro consenso científico
 No nos extrañemos. Aquí hay motivos de sospecha y aquí se da una posible razón:
Las empresas no son necesariamente malvadas, aunque algunas lo son de manera diabólica. No pueden evitarlo. Hacen lo que se supone que tienen que hacer para conseguir el beneficio de sus accionistas.
A lo que hay que añadir para los marxistas ortodoxos que siguen creyendo que el problema es la propiedad privada de los medios de producción, que los aumentos más indecentes de salarios se producen en los ejecutivos, no en los consejos de administración ni, proporcionalmente, en los accionistas. 

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