jueves, 13 de febrero de 2014

Más sobre el empleo/desempleo

Robert Reich (que estuvo en política -con el presidente Clinton- y está en la academia -en Berkeley-) cuenta aquí cómo fue el círculo virtuoso en su país: gracias a unos sindicatos potentes y creíbles, los salarios aumentaban, con lo que el consumo crecía también provocando mayor demanda que producía mayores ingresos a las empresas que podían pagar mayores salarios. Fueron los gloriosos treinta años que siguieron a la II Guerra Mundial. Voy a pasar por alto que no tenga en cuenta la componente internacional (hegemonía en su cenit por parte de los Estados Unidos) y solo voy a constatar que, de ser así, el hundimiento de los sindicatos significa que las empresas pueden conseguir el beneficio reduciendo salarios... aunque entonces entren el conjunto en un círculo vicioso como el actual: menos salarios, menos demanda, menos empleos, menos salarios. Y la conclusión al comparar ambos círculos: 
America’s real job creators are consumers, whose rising wages generate jobs and growth. If average people don’t have decent wages there can be no real recovery and no sustained growth.
Sigo yo: Aumentar el consumo también se puede hacer "importando" consumidores, por ejemplo turistas (he estado paseando ayer, haciendo tiempo, por la playa y puerto de Altea: he escuchado algo de español, algo de valenciano, y numerosas lenguas -algunas que conozco y otras que no-. Y a mi amigo y a mí nos ha hecho una foto un noruego con el que hemos estado charlando en inglés). No es mala opción, pero insuficiente, sobre todo si va a acompañada de salarios bajos, contratos temporales y horarios extenuantes. Planteado así (además, sin sindicatos), el que entren 60 millones de turistas (en el caso de que lo sean, que esa es otra) no acaba de producir el aumento de consumo, demanda, ventas, recuperación, crecimiento y empleos. Sin política industrial y agrícola (y con cuestiones energéticas e hidráulicas añadidas), lo que entra por un lado, sale por el otro, y así no hay círculo virtuoso que valga. Cierto que menos da una piedra.  Pero mi paseo por la Altea turística me ha hecho recordar a los que han hablado de España como país en vías de subdesarrollo. El arroz estaba muy bueno, el ambiente agradable, las camareras eran muy monas... pero interesadas en la dirección que el noruego de la mesa de al lado les daba, en buen inglés, con posibilidades de empleo en... Noruega.

No hay comentarios:

Publicar un comentario